La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.115
Indice General
|
Volver
Página 115 de 145
-De lo cual tenemos que deducir que es un hombre descuidado -dije sonriendo.
-No; únicamente que debía de tener prisa ¡Oh! El tiempo le apremiaba de seguro -se detuvo otra vez, y luego prosiguió-: Supongo que te habrás fijado en una cosa. Ese «D» debe haberse procurado una excelente coartada para el caso de ser descubierto.
-No veo cómo se podía procurar una coartada si pasó el tiempo en Regent Gate cometiendo el crimen y luego con Charlotte.
-Precisamente -dijo Poirot-. Esto es lo que yo quiero decir. Necesita forzosamente una coartada, así es que debió de preparar una. Además, digo yo: ¿empieza realmente su apellido con D o simplemente esa D es la inicial de un sobrenombre por el cual ella le conocía? -se detuvo un momento y luego dijo lentamente-: Un individuo cuyo nombre o apellido empieza con D. Tenemos que encontrarlo, Hastings, tenemos que encontrarlo a toda costa
CAPITULO VEINTICUATRO
NOTICIAS DE PARlS
Al día siguiente tuvimos una inesperada visita Nos anunciaron a Geraldine Marsh. Sus enormes ojos negros parecían más grandes que nunca Oscuros círculos los rodeaban, como si hubiese pasado varios días sin dormir. Su rostro estaba extraordinariamente marchito para una mujer tan joven, que más que una mujer era una niña todavía.
-He venido a verle, monsieur Poirot, porque ya no puedo más; estoy terriblemente angustiada
-¿Por qué motivos, señorita?
Los modales de mi amigo eran muy afables.
-Ronald me ha contado lo que le dijo a usted aquel día, me refiero al terrible día en que fue detenido -se estremeció-. Me contó que al decirles que estaba seguro de que nadie le creería, usted fue hacia él y le dijo: «Yo le creo.» ¿Es verdad eso, monsieur Poirot?
-Sí, señorita; eso mismo fue lo que le dije.
-Sí, ya lo sé; pero no es eso... No le pregunto si son verdad esas palabras, sino si cree usted en ellas.
Permanecía ante él con las manos juntas, demostrando una gran ansiedad.
-Las palabras de su primo eran ciertas, señorita -dijo Poirot lentamente-. No creo que haya sido él quien matase a lord Edgware.
-¡Oh! -el color volvió a su rostro-. Entonces piensa usted, sin duda, que fue otra persona.
-Evidemment, señorita -dijo sonriendo.
-¡Oh, qué estúpida soy; no digo más que tonterías! Lo que yo quiero decir es... si cree conocer ya al asesino. Se inclinó hacia adelante con ansiedad
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-145
|