Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie)

 

La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.23

Indice General | Volver

Página 23 de 145


Pero tampoco veo el porqué de esa mentira. ¿Para qué inventar la existencia de esa carta, enviada hace seis meses? ¿Por qué no aceptar, sencillamente, mi proposición? No; yo creo que envió la carta..., aunque no comprendo su rápido cambio de idea. Y llegamos, Hastings, a la cuarta solución: es posible que alguien la sustrajese. Ahora nos metemos en un interesante campo de suposiciones, porque esa carta pudo ser sustraída en dos sitios: en América o en Inglaterra. Quienquiera que fuese el ladrón, sería alguien que no quería la solución de ese matrimonio. Amigo mío, daría cualquier cosa por saber lo que se oculta tras este asunto. Hay algo o alguien... -se detuvo un momento y continuó-, alguien que todavía no ha entrado en escena.

CAPÍTULO CINCO
EL ASESINATO

El día siguiente era treinta de junio. Serían las nueve y media de la mañana cuando nos anunciaron al inspector de Policía Japp.
-Ah, ce bon Japp!-dijo Poirot-. Veremos qué quiere.
-¿Qué ha de querer, hombre? Ayuda -dije rápidamente-. Sin duda se encuentra hecho un lío por algún asunto extraño, y acude a ti.
Yo no sentía por Japp la misma indulgencia que Poirot. Y no porque me molestara que viniese a hacer trabajar el cerebro de mi amigo; después de todo, a Poirot le gustaban los sucesos misteriosos. Lo que verdaderamente me irritaba era que, después de prestarle ayuda sacándolo de los atolladeros, dijese que era lo mismo que a él se le había ocurrido. Me gusta la gente franca. Se lo dije así mismo a Poirot, y él me contestó:
-Eres de la raza de los bulldogs, Hastings. Sin embargo, debes recordar que el pobre Japp ha de defender su posición. Además, esas pretensiones suyas son una cosa natural y humana. La superficialidad es una tontería, pero le sirve a la gente para conservar el amour propre.
A pesar de todo, yo estaba deseando saber el motivo de la visita de Japp. Éste, al entrar, nos saludó cordialmente:
-Veo que están ustedes a punto de desayunar. Qué, ¿todavía no ponen las gallinas huevos cuadrados para usted, monsieur Poirot?
Era una alusión a ciertas palabras de Poirot, referentes a los diversos tamaños de los huevos, cosa que molestaba a su sentido de la simetría.
-Todavía no -dijo Poirot sonriendo-. ¿Qué le trae por aquí tan temprano, amigo Japp?
-No es tan temprano, y menos para mí, que llevo ya mis dos buenas horas de trabajo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-145  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados