Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie)

 

La muerte de Lord Edgware (Agatha Christie) - pág.6

Indice General | Volver

Página 6 de 145




CAPITULO DOS
UNA ESCENA

Tras un momento de asombro, Poirot se recobró.
-Pero, señora -dijo con ojos centelleantes-, librar a las esposas de sus maridos no es cosa que entre dentro de mi especialidad.
-Desde luego, ya lo sé.
-Lo que usted necesita es un abogado.
-En eso se equivoca. Estoy más que harta de abogados. Me he confiado a un sinfín de ellos y ninguno me ha servido de nada. Los abogados sólo conocen la ley; pero, fuera de eso, no tienen el menor sentido común.
-Por lo visto, usted cree que yo lo tengo.
Ella se rió.
-Desde luego.
-Pues, señora, tendré todo el sentido común que usted quiera; pero, por lo mismo, su proposición no me interesa
-No sé por qué no le ha de interesar. Al fin y al cabo, este caso es un problema.
-¡Ah! ¿Conque es un problema?
-Y de los más difíciles -siguió Jane Wilkinson-. Estoy casi segura de que no es usted hombre que se arredre ante las dificultades.
-Muchas gracias por sus palabras; de todas maneras, yo no hago investigaciones para lograr divorcios.
-Pero, hombre de Dios, yo no le pido a usted que haga de espía Lo único que deseo es desembarazarme de mi marido, y estoy segura de que usted me dirá lo que debo hacer.
Poirot dudó un momento antes de contestar. Al fin dijo:
-Primero, señora, dígame usted por qué tiene tantos deseos de verse libre de su marido.
No hubo la menor vacilación en la respuesta de lady Edgware:
-Pues, sencillamente, para casarme otra vez. ¿Qué otra razón podía tener?
-Pero un divorcio es fácil de obtener.
-Usted no conoce a mi marido, monsieur Poirot. Es..., es... -se estremeció-. No sé cómo explicarlo. Es un hombre extraño, distinto por completo de los demás -hizo una pausa y continuó-: No debí casarme con él. Su primera mujer, como usted ya sabe, se le marchó, dejando una niña de tres meses. Nunca se quiso divorciar de ella y la dejó morir miserablemente. Luego se casó conmigo y... Bueno, yo tampoco pude aguantarle y le dejé, marchándome a Estados Unidos. Como no tenía ningún motivo para divorciarme, aunque a él se los había dado yo más que sobrados, no quiso hacer el menor caso.
-En algunos Estados de Norteamérica le hubiera sido fácil conseguir el divorcio, señora
-No me convenía, teniendo que vivir en Inglaterra


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-145  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados