El tercer piso (Agatha Christie)
Indice General
|
Volver
Página 1 de 14
EL TERCER PISO
Agatha Christie
-¡Pues no la encuentro! -dijo Pat.
Y con el ceño fruncido revolvió impaciente en el chisme de seda que ella llamaba su bolso de noche. Los dos jóvenes y la otra muchacha la observaron con ansiedad. Se encontraban ante la puerta cerrada del piso de Patricia Garnett.
-Es inútil -exclamó Pat-. Aquí no está. ¿Y ahora qué vamos a hacer?
-¿Qué es la vida sin una llave? -murmuró Jimmy Faulkener.
Era un joven de pequeña estatura y ancho de espaldas, de ojos azules de alegre expresión.
-No bromees, Jimmy. Esto es serio.
-Vuelve a mirar, Pat -dijo Donovan Bayley-. Debe de estar ahí.
Tenía una voz pastosa y agradable que hacía juego con su tipo moreno y delgado.
-Si es que la trajiste -intervino la otra muchacha, Mildred Hope.
-Pues claro que la traje -replicó Pat-. Creo que os la di a uno de vosotros -se volvió a los jóvenes con ademán acusador-. Le dije a Donovan que me la guardara.
Pero no iba a encontrar una escapatoria tan fácilmente. Donovan lo negó rotundamente y Jimmy le respaldó.
-Yo mismo vi cómo la metías en tu bolso -dijo Jimmy.
-Bueno, entonces uno de vosotros la perdería al recoger mi bolso. Se me ha caído un par de veces.
-¡Un par de veces! -exclamó Donovan-. Lo has dejado caer lo menos una docena, y además lo olvidaste en todas las ocasiones posibles.
-Lo que no comprendo es cómo diablos no se ha perdido todo lo que llevas dentro -dijo Jimmy.
-El caso es..., ¿cómo vamos a entrar? -quiso saber Mildred.
Era una muchacha muy sensible, aunque no tan atractiva como la impulsiva e impertinente Pat.
Los cuatro permanecieron ante la puerta cerrada sin saber qué partido tomar.
-¿Y no podría ayudarnos el portero? -sugirió Jimmy-. ¿No tiene una llave maestra o algo parecido?
Pat meneó la cabeza. Sólo había dos llaves. Una estaba en el interior del piso colgada en la cocina y la otra estaba..., o debiera de haber estado..., en el condenado bolso.
-Si por, lo menos viviera en la planta baja, podríamos romper el cristal de una ventana o algo así -lamentóse Pat-. Donovan, ¿no te gustaría ser un ladrón escalador?
El aludido rechazó enérgicamente, aunque con educación, semejante idea.
-Un cuarto piso... sería casi un entierro asegurado -dijo Jimmy.
-¿Y la escalera de incendios? -sugirió Donovan.
-No la hay
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
>>>
|