Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Diez negritos (Agatha Christie)

Diez negritos (Agatha Christie) - pág.83

Indice General | Volver

Página 83 de 121


-Es la señal de una jeringuilla hipodérmica.
Se oyó un zumbido en la ventana y Vera gritó:
-¡Miren! ¡Una abeja! Acuérdense de lo que les decía esta mañana.
-No ha sido ese animalejo el que le ha picado. Una mano humana tenia la jeringuilla.
-¿Qué clase de veneno le han inyectado? -preguntó el juez.
-A primera vista -respondió Armstrong-, probablemente cianuro de potasio... lo mismo que a Marston. Ha debido morir instantáneamente por asfixia.
-Sin embargo esta abeja... -observó Vera-, ¿no es una coincidencia?
-¡Oh, no! -respondió Lombard-. ¡No es una coincidencia! El asesino persiste en dar un poco de color local a sus crímenes. ¡Es un alegre viejo libertino! Sigue al pie de la letra las estrofas de esa satánica canción de cuna.
Por primera vez el capitán Lombard se expresaba con voz temblorosa.
Se adivinaba que su valor, probado por una carrera llena de vicisitudes y peligros, empezaba a decaer progresivamente.
Estalló lleno de cólera:
-Es insensato... insensato. ¡Estamos todos locos!
El juez intervino y dijo con voz monótona:
-Todavía conservamos, así lo espero, todas nuestras facultades mentales. ¿Alguien ha traído a esta casa una jeringuilla hipodérmica?
-¡Yo! -contestó el doctor, con poca firmeza.
Cuatro pares de ojos se clavaron sobre él. Enfadándose contra esas miradas hostiles, el doctor añadió:
-No me desplazo jamás sin este instrumento. Todos los médicos hacen otro tanto.
-Es exacto -contestó Wargrave-. ¿Quiere decirnos en dónde tiene la jeringuilla en este momento?
-Arriba, en mi maleta.
-¿Podríamos confirmar rápidamente su afirmación?
Con el viejo magistrado a la cabeza del grupo, subieron la escalera, en procesión silenciosa, los cinco invitados. El contenido de la maleta fue volcado en el suelo. Pero la jeringuilla no apareció por ninguna parte.
Furioso, el doctor Armstrong exclamó:
-¡Me la han cogido!


Un silencio sepulcral se hizo en la habitación. El doctor estaba en pie, de espaldas a la ventana. En todas las miradas se leía la más grave acusación contra él. Miró a su vez a Vera y a Wargrave, repitiendo débilmente:
-Les juro que me la han quitado...
Blove y Lombard se miraron. El juez declaró:
-Estamos cinco personas en esta habitación. Uno de nosotros es el asesino. Nuestra situación es cada vez más peligrosa. Debimos hacer lo posible para salvar a cuatro inocentes. Le ruego, doctor, que me diga cuáles son las drogas que tiene.
-Aquí tengo un pequeño estuche -respondió el doctor-.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-121  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados