Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Diez negritos (Agatha Christie)

Diez negritos (Agatha Christie) - pág.79

Indice General | Volver

Página 79 de 121


Los Pudcel era una banda de harapientos; sin embargo, logré un ascenso.
-Y a Landor le condenaron a trabajos forzados a perpetuidad y murió en la cárcel.
-¿Podía yo adivinar que iba a morir?
-No. ¡De aquí su mala suerte!
-¿Mi mala suerte? La de él, querrá decir.
-La de usted también. Porque ha tenido como resultado que su vida sea acortada de un modo desagradable.
-¡Que se cree usted eso! -le contestó Blove, mirándole fijamente-. ¿Usted cree que me voy a dejar coger como Rogers y los demás? Esté tranquilo, que sé guardarme bien.
-A pesar de todo, no quiero apostar, pues si usted muere yo no cobraría.
-¿Qué es lo que me está contando?
-Le digo que no tiene ninguna posibilidad de escapar a su destino. Su falta de imaginación hace de usted un blanco ideal: un criminal tan astuto como U. N. Owen le cogerá en sus redes, cuando quiera.
La cara de Blove, enrojeció y preguntó con rabia:
-¿Y a usted, mister Lombard?
Los rasgos de Philip Lombard se endurecieron al responder:
-Yo soy un hombre de recursos y me he encontrado en situaciones más peligrosas aún, de las que salí indemne... Y espero salir de ésta, no diré con mayor ventaja...


Los huevos se estaban friendo. Vera, que estaba tostando el pan, pensaba al mismo tiempo:
«¿Por qué me ha atacado esa crisis de nervios? He sido una ridícula y he cometido un error. Hay que tener calma, mucha calma.»
Hasta entonces ella había conservado siempre su sangre fría.

«Miss Claythorne ha dado pruebas de mucha sangre fría; sin dudar se lanzó al agua para socorrer al niño Ciryl...»

¿Por qué evocar ese recuerdo? Todo pertenecía al pasado... al pasado... Ciryl había desaparecido mucho antes que ella llegase a las rocas. Sintió que la corriente le llevaba y se dejó arrastrar, flotando, y por fin la canoa de salvamento... La felicitaron por su coraje y sangre fría. «Todos a excepción de Hugo, que solamente la miró a los ojos.»
¡Oh! ¡Cómo sufría pensando en Hugo después de tanto tiempo! ¿Dónde estaría? ¿Qué haría? ¿Tendría novia? ¿Estaría casado, quizá?
Emily Brent la volvió a la realidad.
-¡Vera, el pan se está quemando!
-Perdóneme, miss Brent, estoy aturdida.
Emily Brent sacaba de la sartén el último huevo frito. Disponiendo otro pedazo de pan para tostarlo, Vera observó:
-Usted tiene una calma extraordinaria, miss Brent.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-121  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados