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Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie) - pág.198

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Página 198 de 200



"Pero al instante, su viejo afecto hacia el doctor Leidner volvió a dominarla y se
apresuró a disimular lo que sentía. La enfermera no debía sospechar el terrible
descubrimiento que acababa de hacer.
"Miró deliberadamente en dirección opuesta, hacia el patio, e hizo una observación,
sugerida por la presencia del padre Lavigny, que en aquel momento se dirigía hacia el
portalón.
«Rehusó decir nada más. Tenía que recapacitar sobre ello.
"Y el doctor Leidner, que la estaba vigilando estrechamente, quedó convencido de
que ella sabía quién era el asesino. No era mujer capaz de disimular ante él su horror
y su angustia.
"Hasta entonces, pensó Leidner, no le había delatado, ¿pero hasta qué extremo
podía confiar en ella?
"Asesinar es una costumbre. Aquella noche, el doctor Leidner sustituyó un vaso de
agua por uno de ácido. Existía la posibilidad de que se creyera que ella misma se había
envenenado. Podía también creerse que fue la autora del primer asesinato y que los
remordimientos habían acabado por hacerle llegar a la determinación de suicidarse.

Con objeto de reforzar esta última idea, bajó de la azotea la piedra de molino y la puso
bajo su cama.
"No es extraño que la pobre señorita Johnson, en la agonía, tratara
desesperadamente de hacer saber a los demás la información que había conseguido a
costa de su propia vida. "Por la ventana", así es como fue asesinada la señora Leidner;
no era por la puerta... "por la ventana"...
"Y con ello, todo se explica; todo encaja en su lugar... todo es psicológicamente
perfecto.
"Pero no tengo pruebas... ni una sola prueba...
Ninguno de nosotros habló. Estábamos sumergidos en un océano de horror. De
horror y de lástima, a la vez.
El doctor Leidner seguía callado, sin hacer ningún movimiento. Estaba sentado en
la misma posición que adoptó desde el principio. Parecía un hombre envejecido,
arruinado, destrozado...
Por fin se movió ligeramente y miró a Poirot con ojos de expresión suave y
hastiada...
- No - dijo -. No hay ninguna prueba. Pero no importa. Usted sabe que no voy a
negar la verdad.


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