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Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie) - pág.148

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en la cartera de mano. Pudo quedar abierta, en alguna ocasión, y en el caso de que la
señora Mercado, encontrándose sola en la casa, le hubiera dado por fisgonear, era
posible que los hubiera leído. Los hombres, al parecer, no piensan en las posibilidades
más sencillas.
- Y aparte de ella sólo está la señorita Johnson - observé, mirándole fijamente.
- ¡Eso sería ridículo!
La sonrisita con que acompañó sus palabras fue conclusiva. Nunca había pasado
por su imaginación la idea de que la señorita Johnson fuera la autora de los anónimos.
Estuve indecisa durante unos instantes, y al final opté por callarme. No está bien
denunciar a una del propio sexo y, además yo había sido testigo de su verdadero y
conmovedor arrepentimiento. Lo hecho no tenía remedio. ¿Por qué ocasionar una
nueva desilusión al doctor Leidner, después de lo que había pasado?
Se convino en que yo me marcharía al día siguiente. Previamente había quedado de
acuerdo con el doctor Reilly en que me mandaría un par de días con la matrona del
hospital, mientras arreglaba mi vuelta a Inglaterra, bien por Bagdad, o bien
directamente por Nissibin, en coche y luego con tren.
El doctor Leidner llevó su amabilidad al extremo de decirme que le gustaría que
escogiera alguna cosilla de las que pertenecieron a su esposa, y me la llevara como
recuerdo.
- ¡Oh, no!, doctor Leidner - atajé -; no puedo hacerlo. Es usted demasiado amable.
Insistió.
- Pues me gustaría que se llevara algo. Estoy seguro de que a Louise también le
hubiera gustado.
Luego sugirió que me quedara con el juego de tocador.
- ¡No,doctor Leidner! Es un juego de mucho precio. No puedo; de veras.
- Ella no tiene hermanas...nadie que necesite esas cosas. Nadie que pueda
quedárselas.
Me imaginé que no quería ver aquel juego en las manitas codiciosas de la señora
Mercado. Y estaba segura de que no estaba dispuesto a ofrecérselo a la señorita
Johnson.
El doctor Leidner prosiguió amablemente:
- Piénselo bien. Y, a propósito, aquí tiene la llave del joyero de Louise. Tal vez
encuentre allí alguna cosa que le guste.


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