Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie)

Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie) - pág.49

Indice General | Volver

Página 49 de 200



Cuando llegamos al almacén encontramos al doctor Leidner y al padre Lavigny.
Este último también había oído un ruido; se levantó para investigar y le parecía haber
visto una luz en el propio almacén. Se entretuvo mientras se ponía las zapatillas y
cogía una linterna, y cuando llegó no vio a nadie. No obstante, la puerta estaba
cerrada, tal como se dejaba por las noches. El doctor Leidner había llegado mientras el
padre Lavigny se cercioraba de que no faltaba nada.
No nos enteramos de mucho más. El portalón estaba cerrado. Los soldados de la
guardia juraron que nadie pudo haber entrado desde el exterior; pero como habrían
estado durmiendo, no era aquello una prueba decisiva. No se observaron señales de
que un intruso hubiera penetrado en la casa, y nada faltaba en el almacén.
Era posible que lo que alarmara a la señora Leidner fuera el ruido que hizo el padre
Lavigny al mover las cajas de los estantes para comprobar que todo estaba en orden.
Por otra parte, el propio padre Lavigny estaba seguro de que había oído pasos ante
su puerta y que vio el reflejo de una luz, posiblemente de una antorcha, en el
almacén...
Nadie más había visto ni oído nada.
El incidente reviste cierto valor para esta narración porque fue la causa de que, al
día siguiente, la señora Leidner se confiara a mí.

CAPÍTULO IX
La historia de la señora Leidner

Habíamos acabado de almorzar y la señora Leidner se fue a su habitación para
descansar como de costumbre. La acomodé en su cama, proveyéndola de almohadas y
de un libro. Salía ya del dormitorio cuando me llamó.
- No se vaya, enfermera. Tengo algo que decirle.
Volví a entrar en el cuarto.
- Cierre la puerta.
Obedecí.
Saltó de la cama y empezó a pasear de un extremo a otro de la habitación. Me di
cuenta de que trataba de prepararse para decirme algo, y no quise interrumpirla. Se
veía que la embargaba una gran indecisión. Por fin pareció determinarse. Se volvió
hacia mí y me dijo de pronto:


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados