Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie)

Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie) - pág.19

Indice General | Volver

Página 19 de 200


mucho dinero y dedicarme a las carreras de caballos y de automóviles.
- ¡Eres absurdo! - exclamó la señorita Reilly. Parecía estar enfadada.
- Ya sé que en eso no hay ni que pensar - añadió el señor Coleman con tono alegre -.
Por lo tanto, si tengo que hacer algo, no me importa lo que sea con tal de no estar todo
el día encerrado en un despacho. Resulta agradable ver un poco de mundo. Así es que
aquí me vine.
- ¡Y habrá que ver lo muy útil que serás a la expedición!
- En eso te equivocas. Puedo estarme en las excavaciones y gritar Y´Allah como
podría hacerlo otro. Y tampoco soy tan malo dibujando. Imitar la escritura de los
demás era una de mis especialidades en el colegio. Hubiera sido un falsificador de
primer orden. Todavía puedo dedicarme a ello. Si algún día mi Rolls - Royce te salpica
de barro mientras esperas el autobús, sabrás que me he dedicado a la delincuencia.
- ¿No crees que sería hora de que te fueras, en lugar de hablar tanto? - preguntó
fríamente la señorita Reilly.
- Somos muy hospitalarios, ¿verdad, señorita enfermera?
- Estoy segura de que la enfermera Leatheran tendrá ganas de llegar ya a su
destino.
- Tú siempre estás segura de todo - replicó el señor Coleman haciendo una mueca.
En realidad, era bastante cierto.
- Tal vez sería preferible que nos fuéramos, señor Coleman.
- Tiene usted razón, enfermera.
Le estreché la mano a la señorita Reilly, al tiempo que le daba las gracias por todo y
nos marchamos.
- Sheila es una chica muy atractiva - comentó el señor Coleman -. Aunque nunca le
permite a uno confianzas.
Salimos de la ciudad y emprendimos el camino por una especie de vereda bordeada
de verdes campos llenos de mies. Como era costumbre en aquel país, no faltaban los
baches.
Después de media hora de viaje, el señor Coleman me indicó un montículo bastante
elevado, situado a la orilla del río, frente a nosotros.
- Tell Yarimjah - anunció.
Distinguí unos puntitos negros que se movían como si fueran hormigas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados