Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie)

Asesinato en Mesopotamia (Agatha Christie) - pág.17

Indice General | Volver

Página 17 de 200


" ¡Naturalmente... se las ha pintado con un lápiz!
Cualquier cosa que llame la atención, que atraiga a todos a su alrededor para que la
mimen.
Algo había de verdad en todo aquello, desde luego. Yo había visto casos, y como yo
cualquier enfermera, de hipocondríacos cuya delicia era tener en constante
movimiento a toda la familia. Y si un médico o una enfermera les dice: "A usted no le
pasa nada", en primer lugar no le creen, y luego demuestran una indignación tan
genuina como la verdadera.
Era muy posible que la señora Leidner fuera uno de estos casos. El marido, como es
natural, sería el primer engañado. Los maridos, según he comprobado, son unos
crédulos cuando se trata de enfermedades. Pero de todas formas aquello no cuadraba
con lo que yo había visto antes. No coincidía, por ejemplo, con la palabra "segura".
Era curiosa la impresión que aquella palabra me había producido.
Reflexionando sobre ello, pregunté:
- ¿Es nerviosa la señora Leidner? ¿Le ataca los nervios, por ejemplo, el vivir alejada
de todo?
- ¿Y de qué tiene que ponerse nerviosa allí? ¡Cielo santo, si son diez! Y además
tienen guardias, por las antigüedades que van acumulando. No, no está nerviosa... al
menos...
Pareció que le asaltaba una idea y se detuvo. Al cabo de un momento prosiguió
lentamente.
- Es extraño que diga usted eso.
- ¿Por qué?
- El teniente de aviación Jarvis y yo fuimos hasta allí el otro día. Era por la mañana
y muchos de ellos estaban en las excavaciones. La señora Leidner estaba escribiendo
una carta y no nos oyó llegar. El criado que de costumbre nos acompañaba hasta el
interior de la casa no se veía por allí, y mi acompañante y yo nos dirigimos hacia el
porche. Al parecer, ella vio la sombra del teniente Jarvis reflejada en la pared y lanzó
un grito. Después se excusó. Pensó que se trataba de un desconocido. Fue algo raro,
pues aunque hubiera sido un desconocido, ¿qué necesidad había de asustarse?
Yo asentí pensativamente.
La señorita Reilly calló y luego habló de pronto


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados