Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > ¿Cómo crece tu jardín (Agatha Christie)

 

Cómo crece tu jardín (Agatha Christie) - pág.2

Indice General | Volver

Página 2 de 15


La señorita Lemon tenía cuarenta y ocho años y un aspecto poco atractivo. La impresión general que producía era la de un montón de huesos colocados de cualquier modo. Su pasión por el orden casi igualaba la de Poirot, y, aunque muy capaz de pensar por sí misma, nunca lo hacía a no ser que se lo ordenaran.
Poirot le entregó el correo de la mañana.
-Tenga la bondad, señorita, de contestar todas estas cartas, diciendo que no, con buenas palabras.
La señorita Lemon echó una ojeada a las distintas cartas, garabateando un jeroglífico en cada una de ellas. Eran signos que sólo ella podía leer, de un código suyo particular: «jabón suave», «bofetada», «ronroneo», «seco», etc. Hecho esto, levantó la vista hacia Hércules Poirot, solicitando más instrucciones.
Poirot le tendió la carta de Amelia Barrowby. Ella la sacó de su doble envoltura, la leyó y miró a Poirot con expresión interrogante.
-¿Bueno, monsieur Poirot?
Tenía el lapicero en alto, a puntó, sobre el cuaderno de taquigrafía.
-¿Qué opina usted francamente de esa carta, señorita Lemon?
Frunciendo ligeramente el ceño, la señorita Lemon dejó el lapicero y leyó de nuevo la carta.
El contenido de las cartas nunca tenía ningún significado para la señorita Lemon, salvo desde el punto de vista de redactar una respuesta adecuada. Muy de tarde en tarde solicitaba su jefe sus facultades humanas, dejando a un lado su personalidad profesional. Cuando esto ocurría, la señorita Lemon sentía cierta irritación. Ella era una máquina casi perfecta, total y gloriosamente desinteresada por los problemas humanos. La verdadera pasión de su vida era dar con un sistema de archivo perfecto, al lado del cual todos los demás sistemas serían olvidados. Por las noches soñaba con este archivo. Sin embargo, como Poirot sabía muy bien, la señorita Lemon era muy capaz de tratar con inteligencia los asuntos puramente humanos.
-¿Qué le parece? -preguntó.
-Una señora de edad -dijo la señorita Lemon-. Está muerta de miedo.
Y añadió, echando una ojeada a los dos sobres:
-Todo muy misterioso, y no le dice nada en absoluto.
-Sí -dijo Hércules Poirot-. Ya lo he notado.
La señorita Lemon posó una vez más su mano esperanzada sobre el cuaderno de taquigrafía. Por fin, Poirot, tras una pausa, respondió:
-Dígale que será para mí un honor el visitarla en el día y la hora que me indique, a no ser que prefiera venir a consultarme aquí.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2012 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados