Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > El milagro más grande del mundo (Og Mandino)

 

El milagro más grande del mundo (Og Mandino) - pág.26

Indice General | Volver

Página 26 de 92


Era un empleo fino y decente. Me retiré al cumplir sesenta y cinco años, y la ciudad me empezó a dar una pequeña pensión suficiente para vivir... y leer.

¿Qué le hizo decidirse a ser lo que usted llama trapero?

Simon sonrió y se recostó en su sillón, mirando al techo nuevamente, como si tratara de recordar detalles de un suceso que había permanecido dormido entre sus recuerdos durante largo tiempo.

Tan pronto como me retiré me cambié a este departamento. Lázaro, yo y mis libros. El que cada mañana camináramos Lázaro y yo alrededor de la manzana se convirtió en un ritual. Una mañana, al salir del edificio volteé hacia la entrada del estacionamiento, en donde lo vi a usted por primera vez; ahí se encontraba una joven dama que parecía estar en dificultades. Su auto estaba estacionado en la entrada, la barra permanecía en posición horizontal, y ella sacudía enojadamente la caja de metal que acepta las monedas que activan la barra. Caminé hacia ella y le pregunté si podía ayudarle. Estaba llorando, y entre sollozos me dijo que había introducido en la caja sus dos últimas monedas y la barra no se había elevado. Más aún, debía estar en clase, en la Universidad de Loyola, en menos de diez minutos, ya que tenía un examen final. Hice lo que cualquier persona hubiera hecho. Saqué dos monedas del bolsillo de mi pantalón, las introduje por la ranura y esta vez la barra si se elevó. Después de esto proseguí mi paseo con Lázaro.

Para entonces el viejo caminaba por la habitación.

No habíamos caminado mucho cuando escuché unos pasos apresurados detrás de mí. Me volví para observar que la bella joven se dirigía hacia mí, todavía con los ojos llenos de lágrimas, pero sonriente. Antes de que me diera cuenta de lo que la joven hacia, ésta puso sus brazos alrededor de mi cuello, me jaló hacia ella y me besó en la mejilla... la primera vez que me abrazaba una mujer desde la muerte de mi esposa. La joven no dijo nada.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-92  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados