Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Middlemarch, Un estudio de la vida de las Provincias (George Eliot)

Middlemarch, Un estudio de la vida de las Provincias (George Eliot) - pág.34

Indice General | Volver

Página 34 de 768


Le estoy muy agradecida al señor Casaubon. Si se me declara, le aceptaré. Le admiro y respeto más que a ningún otro hombre que conozco.

El señor Brooke se detuvo un instante y luego dijo con voz tenue y pausada:

-¿Ah?... Bien. Es un buen partido en cierto aspecto. Pero claro, el que sí es un buen partido es Chettam. Y nuestras tierras lindan. Nunca contravendré tus deseos, hija mía. La gente debe poder elegir su matrimonio y todo eso..., hasta cierto punto, claro. Siempre he dicho lo mismo, hasta cierto punto. Quiero que te cases bien, y tengo buenas razones para creer que Chettam desea casarse contigo. Sólo lo menciono, ya sabes.

-Sería imposible que me casara nunca con Sir James Chettam -dijo Dorothea-. Si está pensando en casarse conmigo, comete un grave error.

-Eso es lo que ocurre. Uno nunca sabe nada. Yo hubiera pensado que Chettam era justo el hombre que le gustaría a una mujer.

-Le ruego, tío, que no vuelva a referirse a él en esos términos -dijo Dorothea, notando que se reavivaba su reciente enojo.

El señor Brooke estaba asombrado y pensaba que las mujeres eran un inagotable tema de estudio, ya que incluso él, a su edad, no se encontraba en un perfecto estado de predicación científica respecto de ellas. ¡Hete aquí a un tipo como Chettam, sin ninguna posibilidad!

-Bueno..., volviendo a Casaubon. No hay prisa..., me refiero, para ti. Cierto que él acusará cada año que pase. Tiene más de cuarenta y cinco, ¿sabes? Yo diría que sus buenos veintisiete años más que tú. Claro que si te gusta el estudio, la investigación y ese tipo de cosas... bueno... no podemos tenerlo todo. Y sus ingresos son buenos... tiene una hermosa propiedad al margen de la Iglesia... Sí, sus ingresos son buenos. Pero no es joven, y no debo ocultarte, hija mía, que tengo entendido que su salud no es muy fuerte. No conozco nada más en su contra.

-No desearía un marido de edad muy próxima a la mía -dijo Dorothea con determinación-. Desearía que me superara en juicio y conocimientos.

El señor Brooke repitió su sereno «¿Ah?» añadiendo: -Siempre pensé que tenías más criterio propio que la mayoría de las chicas. Sabía que te gustaba tener tu propio criterio... que te gustaba, ¿sabes?

-No me imagino viviendo sin opiniones, pero me gustaría tener buenas razones para mantenerlas, y un hombre inteligente podría ayudarme a ver cuáles tenían mejor fundamento, y a vivir de acuerdo con ellas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-700   701-750   751-768  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados