No me digas que fue un sueño (Terenci Moix) - pág.101
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(Aunque todavía fue peor cuando la odiosa Fulvia traspasó la lengua de Cicerón con su aguja, tanto la odiaba a causa de las críticas contra el marido.)
Como te decía encontré a la pulquérrima Terencia. El respeto que aún me inspiran los escritos de Cicerón -aunque él, reconozcámoslo, fuese tan pedante y engreido- me llevó a rendirle un homenaje en la persona de su viuda. Y me acerqué a ella, cubriéndome la cabeza con la estola, pues la sabiduría constituye para mí un bien sagrado. Ydespués de cumplimentar a la noble Terencia e invitarla a cenar para cualquier día de la próxima semana -la cual habrá transcurrido con creces cuando esta carta llegue a tus manos-, después de tantos cumplidos, como te he dicho, me preguntó por ti. Yle hablé yo de tus últimas cartas sin hacer mención a la tristeza que noto en ellas (no soy de esa clase de amigas).
La viuda de Cicerón tenía noticia de algunos corresponsales griegos, amigos del difunto. Y mucho le agradó saber por ellos que te has ganado el respeto y el corazón de los atenienses y que eres tan admirada en Grecia como lo eras en Roma.
Pero el rostro de la pulquérrima Terencia se ensombreció al referirse a tu marido, pues por los mismos corresponsales sabía que se ha convertido en el hazmerreír de Atenas y que sus borracheras y bacanales ensucian el nombre de Roma en el extranjero.
Al llegar a este punto se puso hecha una furia. Dijo que sus corresponsales mentían, o que por lo menos se equivocaban de fecha porque el nombre de Marco Antonio ya era maldito desde mucho antes de sus excesos áticos; es decir, es execrable desde que ordenó asesinar a Cicerón. Y que esto es algo que ella no olvidaría nunca y que, además, no debían olvidar Roma ni Atenas ni el mundo. Y deseaba que tú te dieses cuenta lo antes posible, pues eres merecedora de un destino mucho más elevado.
Añadió también que mientras Cicerón será siempre venerado por sus escritos, a él sólo se le recordará por sus amores con una puta oriental.
Yo sigo condenando a Marco Antonio por aquella acción, pero no llego tan lejos como la pulquérrima Terencia, quien por ser viuda de quien es tiene parte más activa en el asunto. Yo sigo pensando que a Marco Antonio le aguarda un lugar privilegiado en los destinos de Roma, y que sólo falta que se decida a tomarlo de una vez. Como te dije al principio, si Clodia fuese Octavia en lugar de ser Clodia le diría que aún está a tiempo de vencer a Octavio. Y perdona que vuelva a mostrarme severa con tu hermano, pero me siento protegida de tu ira al saber que tú misma conoces sus defectos, como lo pruebas intercediendo constantemente para tenerlos a los dos reconciliados.
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