Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.232
Indice General
|
Volver
Página 232 de 244
-Te conozco-dijo Corum.
-¿Me acogéis en vuestro castillo, Corum? Puedo seros de gran utilidad. Seré vuestro criado, Corum.
-Yo no necesito criados.
La figura se irguió sobre el mar y se balanceó al compás del oleaje.
-Dejadme entrar en vuestro castillo, Corum.
-No quiero invitados.
-Puedo devolveros a vuestros seres queridos.
-Ya están conmigo.
Corum se alzó sobre las almenas y se rió de la figura negra, que bufó y frunció el ceño. Y Corum saltó para que su cuerpo se estrellara contra las rocas situadas al pie del monte Moidel, para que su espíritu quedara libre.
Y la figura negra rugió de ira, frustración y, por fin, de temor..
-Ese era el último ser del Caos, ¿no? -preguntó Erekose cuando la escena se difuminó y la estatua de Corum volvió a su sitio.
-En ese aspecto, sí, pobre desgraciado -dijo el niño.
-Me lo había encontrado muchas veces -dijo Erekose-. A veces, obraba el bien...
-El Caos no es del todo maligno -dijo el niño-, ni la Ley del todo buena. Son divisiones primitivas, a lo sumo; sólo representan preferencias temperamentales de hombres y mujeres. Existen otros elementos...
-¿Hablas de la Balanza Cósmica? -preguntó Hawkmoon-. ¿Del Bastón Rúnico?
-¿Le llamas Conciencia? -dijo Orland Fank-. ¿Puedes llamarlo Tolerancia?
-Todos son primitivos -insistió el niño.
-¿Admites eso? -se sorprendió Oladahn-. ¿Qué cosa mejor podría reemplazarlos?
El niño sonrió, pero no contestó.
-¿Se os ocurre algo más? -preguntó a Hawkmoon y Erekose. Ambos sacudieron la cabeza.
-Esa figura negra nos intimida siempre -dijo Hawkmoon-. Planea nuestra destrucción...
-Necesita vuestras almas -dijo el niño.
-En los pueblos de Yel -intervinó John ap-Rhyss-, corre una leyenda sobre un ser semejante. ¿No se llama Say-tunn?
El niño se encogió de hombros.
-Basta con darle un nombre para que su poder aumente. Negadle el nombre y su poder se debilitará. Yo le llamo Miedo. El peor enemigo de la humanidad.
-Pero es un buen amigo de aquellos que le utilizan -señaló Emshon de Ariso.
-Durante un tiempo -añadió Oladahn.
-Un amigo traicionero, incluso para aquellos a los que presta mayor ayuda -dijo el niño-. Arde en deseos de ser admitido en Tanelorn.
-¿No puede entrar?
-Sólo en esta época, porque viene a traficar.
-¿En qué comercia? -quiso saber Hawkmoon.
-En almas, como ya he dicho. En almas. Fijaos, le dejaré pasar.
Dio la impresión de que el niño experimentaba cierta agitación mientras movía el bastón.
-Viene desde el limbo.
4. Cautivos de la Espada
-Yo soy la Espada -dijo la figura negra.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
201
202
203
204
205
206
207
208
209
210
211
212
213
214
215
216
217
218
219
220
221
222
223
224
225
226
227
228
229
230
231
232
233
234
235
236
237
238
239
240
241
242
243
244
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-244
|