Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.231

Indice General | Volver

Página 231 de 244




Al otro lado de la calzada, de pie en la entrada al patio del castillo, vio a alguien que reconoció; un ser de pesadilla, de color azul verdoso, provisto de cuatro piernas rechonchas, cuatro brazos nervudos, bárbara cabeza sin nariz, con las fosas nasales abiertas en plena cara, una amplia sonrisa en la boca, repleta de dientes afilados, ojos facetados como los de una mosca. Llevaba espadas de extraño diseño al cinto. Era el Dios Perdido: Kwll.

-Saludos, Corum.

-Saludos, Kwll, asesino de dioses. ¿Dónde está vuestro hermano?

Le complacía ver a su antiguo y reticente aliado.

-Enfrascado en sus cosas. Nos aburríamos y decidimos marcharnos del multiverso. No hay lugar en él para nosotros, como tampoco para vos.

-Eso me han dicho.

-Estamos realizando uno de nuestros viajes, al menos hasta la próxima conjunción. -Kwll señaló al cielo-. Hemos de apresurarnos.

-¿Adónde vais?

-Existe otro lugar, un lugar evitado por aquellos que destruisteis aquí, un lugar donde los dioses aún tienen alguna utilidad. ¿Desea Corum acompañarnos? El Campeón debe quedarse, pero Corum puede venir.

-¿No son lo mismo?

-Son lo mismo, pero lo que no es lo mismo, lo que sólo es Corum puede venir con nosotros. Es una aventura.

-Estoy harto de aventuras, Kwll.

El Dios Perdido sonrió.

-Pensadlo bien. Necesitamos una mascota. Necesitamos vuestra fuerza.

-¿Qué fuerza es ésa?

-La fuerza del Hombre.

-Todos los dioses la necesitan, ¿no?

-Sí -reconoció Kwll, a regañadientes-, pero algunos la necesitan más que otros. Rhym y Kwll tienen a Kwll y Rhym, pero nos gustaría que vinierais.

Corum negó con la cabeza.

-¿No comprendéis que no podréis seguir viviendo después de la conjunción?

-Lo comprendo, Kwll.

-¿Y ya sabéis, supongo, que no fui yo quien destruyó en realidad a los Señores de la Ley y del Caos?

-Eso creo.

-Me limité a terminar el trabajo que habíais empezado, Corum.

-Sois muy amable.

-Digo la verdad. Soy un dios jactancioso, carezco de lealtades, salvo hacia Rhym, pero soy un dios sincero. Me voy y os dejo con la verdad.

-Gracias, Kwll.

-Adiós.

La bárhara figura desapareció.

Corum recorrió el patio, los polvorientos salones y pasillos del castillo, y subió a la torre del homenaje, desde donde podía ver el mar. Y supo que Lwym-an-Esh, aquel país adorable, estaba cubierto por las aguas, que tan solo algunos fragmentos se alzaban sobre las olas. Y suspiró, aunque no era desdichado.

Vio que una figura negra se acercaba hacia él, caminando sobre las olas, una figura sonriente de mirada insinuante.

-¿Corum? ¿Corum?


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados