Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.219

Indice General | Volver

Página 219 de 244




-Lo mismo pienso yo.

Erekose se volvió hacia las ruinas.

Elric dirigió una mirada interrogativa a Corum, y éste sonrió a modo de respuesta.

-Yo ya he encontrado Tanelorn. Regresaré a la nave, con la esperanza de que dentro de poco me deposite en alguna orilla conocida.

-Esa es mi esperanza.

Elric lanzó a Brut, que se apoyaba en él, la misma mirada inquisitiva.

Brut habló en susurros. Hawkmoon captó algunas de sus palabras.

-¿Qué pasa? ¿Qué nos ha sucedido?

-Nada.

Elric apretó el hombro de Brut.

Brut se soltó.

-Voy a quedarme. Lo siento.

-¿Brut?

Elric frunció el ceño.

-Lo siento. Os temo. Temo a ese barco.

Brut retrocedió, tambaleante.

-¿Brut?

Elric extendió una mano.

-Camarada-dijo Corum, apoyando su mano plateada sobre el hombro de Elric-, vayámonos de este lugar. Lo que nos aguarda ahí me aterra más que el barco.

-Estoy de acuerdo -dijo Elric, lanzando una última mirada a las ruinas.

-Si esto es Tanelorn, no es el lugar que iba buscando -murmuró Otto Blendker.

Hawkmoon suponía que John ap-Rhyss y Emshon de Ariso irían con Blendker, pero permanecieron inmóviles.

-¿Os quedáis conmigo?-preguntó Hawkmoon, sorprendido.

El alto y melenudo hombre de Yel y el belicoso guerrero de Ariso asintieron al mismo tiempo.

-Nos quedamos -dijo John ap-Rhyss.

-Creo que no me tenéis en gran aprecio.

-Dijisteis que habíamos sufrido una injusticia -dijo John ap-Rhyss-. Bien, eso es cierto. No es a vos a quien odiamos, Hawkmoon, sino a esas fuerzas que nos controlan. Me alegro de no ser Hawkmoon, aunque en cierto sentido os envidio.

-¿Me envidiáis?

-Y yo también -habló Emshon-. Hay quien daría mucho por desempeñar ese papel.

-¿La propia alma? -preguntó Erekose.

-¿Qué es eso? -preguntó a su vez John ap-Rhyss, evitando la mirada del corpulento hombre-. Tal vez una carga que abandonamos demasiado pronto en nuestro viaje. Después, nos pasamos el resto de la vida intentando descubrir dónde la perdimos.

-¿Es eso lo que buscáis? -inquirió Emshon.

John ap-Rhyss le dirigió una sonrisa lobuna.

-Digamos que sí.

-Entonces, adiós -dijo Corum-. Continuaremos con el barco.

-Y yo. -Elric se cubrió el rostro con la capa-. Os deseo mucha suerte en vuestra búsqueda, hermanos.

-Y yo en la vuestra -respondió Erekose-. Hay que soplar el Cuerno.

-No os comprendo.

El tono de Elric era frío. Se volvió y se adentró en el agua, sin esperar la explicación.

Corum sonrió.

-Desterrados de nuestra época, abrumados de paradojas, manipulados por seres que se niegan a esclarecer nuestras dudas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados