Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.191

Indice General | Volver

Página 191 de 244


Todos estuvimos a las puertas de la muerte antes de que el Bajel Negro nos recogiera. Si hemos de morir, será por una gran causa.

-Sois un romántico, señor -contestó el barón Gotterin-. Yo soy realista. No creo nada de lo que el capitán nos dijo. Sé con toda certeza que nos dirigimos hacia nuestro castigo.

-Todo cuanto decís, señor, sólo demuestra una cosa: ¡que poseéis una conciencia obtusa y primitiva!

Emshon, complacido con su comentario, dibujó una sonrisa burlona.

El barón Gotterin volvió la cara y se encontró mirando el rostro melancólico de Keeth el Apenado, que emitió un gruñido y clavó la vista en el suelo.

-Estas disputas me enojan -dijo Thereod de las Cavernas-. ¿Alguien quiere jugar conmigo al ajedrez?

Indicó un enorme tablero sujeto mediante correas de cuero a una pared.

-Yo jugaré -dijo Emshon-, aunque estoy cansado de apalizaros.

-El juego es nuevo para mí -contestó Thereod-, pero debéis admitir, Emshon, que he aprendido.

Emshon se levantó de la mesa y ayudó a Thereod a soltar el tablero. Lo transportaron a la mesa y lo volvieron a sujetar. Thereod sacó una caja de piezas de un armario y empezó a colocarlas. Algunos de los presentes se congregaron a su alrededor para presenciar la partida.

Hawkmoon se acercó a Corum.

-¿Son todos duplicados de nosotros?

-¿Duplicados o reencarnaciones, queréis decir?

-Otras manifestaciones del llamado Campeón Eterno. Ya sabéis la teoría. Explica por qué nos reconocemos mutuamente, por qué nos vemos en nuestras respectivas alucinaciones.

-Conozco bien la teoría, pero no creo que estos guerreros sean nuestros duplicados, como voz les llamáis. Algunos, como John ap-Rhyss, son del mismo mundo. No, de este grupo creo que sólo vos y yo compartimos... la misma alma.

Hawkmoon dirigió una mirada penetrante a Corum. Y después se estremeció.


2. El capitán ciego

Hawkmoon no supo cuánto tiempo había transcurrido hasta que Brut volvió a la cabina, pero Emshon y Thereod habían jugado dos partidas de ajedrez y estaban a mitad de la tercera.

-El capitán está preparado para recibiros, Hawkmoon.

Brut parecía cansado. La niebla se coló por la puerta antes de que la
cerrara.

-No os apresuréis dijo Emshon, levantando los ojos del tablero-. El capitán nos necesita para su misión, sea cual sea.

Hawkmoon sonrió.

-Debo satisfacer mi curiosidad, Emshon de Ariso.

Siguió a Brut por la cubierta. Cuando subió a bordo creyó distinguir un gran timón en la proa, y ahora vio otro en la popa. Lo comentó a Brut.

Brut asintió.

-Hay dos, pero un solo timonel. Aparte del capitán, no parece que haya otro ser a bordo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados