Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.189

Indice General | Volver

Página 189 de 244


Fesfatón. Este navío me rescató cuando estaba a punto de morir ahogado. Pensé que necesitaban un tripulante más, pero me vi convertido en un pasajero.

-¿Quiénes son los tripulantes, pues? -preguntó Hawkmoon, porque no había visto a nadie, aparte de estos guerreros.

Nikhe el Tránsfuga soltó una carcajada y su barba rojiza se agitó.

-Perdonad dijo-, pero no hay marineros a bordo, a menos que contéis al capitán.

-El barco navega por sí solo -explicó Corum en voz baja-. Nos hemos preguntado si el capitán gobierna el barco o el barco le gobierna a él.

-Es un barco embrujado. Ojalá no estuviera aquí -dijo un hombre que aún no había hablado.

Era gordo y vestía un peto de acero grabado con mujeres desnudas, en toda clase de posiciones. Debajo llevaba una camisa de seda roja, y un pañuelo negro adornaba su cuello. Aros de oro colgaban de sus grandes orejas y su cabello negro se derramaba en bucles sobre los hombros. Exhibía una barba negra impecable, acabada en punta, y el bigote se curvaba sobre sus atezadas mejillas, casi hasta sus duros ojos pardos.

236 1 237
-Soy el barón Gotterin de Nimplaset-in-Khorg y sé adónde se dirige este barco.

-¿Adónde, señor?

-Al infierno, señor. Estoy muerto, como todos los demás, aunque algunos sean demasiado cobardes para admitirlo. Pequé en la tierra con ahínco e imaginación y no me cabe la menor duda de mi destino.

-Vuestra imaginación os traiciona ahora, barón Gotterin -replicó Corum con sequedad-. Adoptáis un punto de vista en exceso convencional.

El barón Gotterin encogió sus grandes hombros y se concentró en el contenido de su copa.

Un anciano surgió de las sombras. Era delgado, pero fuerte, y vestía prendas de cuero manchado y amarillento que acentuaba su palidez. Se tocaba con un gorro de batalla mellado, hecho de hierro y madera; la madera estaba sujeta con clavos de latón. Tenía los ojos inyectados en sangre y su expresión era hosca. Se rascó la nuca.

-Preferiría estar en el infierno que prisionero aquí -dijo-. Soy un soldado, como los demás, y diestro en mi oficio. Me aburro mortalmente. -Cabeceó en dirección a Hawkmoon-. Me llamo Chaz de Elaquol y poseo la característica de no haber servido jamás en un ejército victorioso. Huía derrotado como de costumbre, y mis perseguidores me empujaron hacia el mar. Mi suerte no me sirve de nada en los combates, pero nunca he sido capturado. Sin embargo, éste ha sido el rescate más extraño de todos.

-Thereod de las Cavernas -dijo un hombre todavía más pálido que Chaz-. Bienvenido, Hawkmoon. Se trata de mi primer viaje, y todo me resulta interesante.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados