Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.181
Indice General
|
Volver
Página 181 de 244
Dibujó una sonrisa plácida cuando escuchó su nombre-. Y vos sois Lamsar el Ermitaño dijo Jhary-a-Conel al siguiente hombre, más viejo aún que Abaris, vestido de cuero engrasado al que habían adherido parches de arena; también su barba tenía arena.
-Yo os saludo -murmuró.
Hawkmoon, estupefacto, reconoció a otro de los jinetes.
-Vos estáis muerto -afirmó-. Moristeis en Dnark, defendiendo el Bastón Rúnico.
Surgieron carcajadas del misterioso yelmo cuando el Caballero Negro y Amarillo, hermano de Orland Fank, echó hacia atrás la cabeza.
-Algunas muertes son más permanentes que otras, duque de Colonia.
-Y vos sois Aleryon del Templo de la Ley dijo Jhary a otro anciano, un hombre pálido sin barba-. El servidor de lord Arkyn. Y vos sois Amergin el Archidruida. También os conozco.
Amergin, apuesto, el cabello dorado, de blancas prendas que caían sueltas sobre su esbelto cuerpo, inclinó la cabeza con gravedad.
El último jinete era una mujer, cuyo rostro cubría por completo un velo dorado y que vestía ropas diáfanas de color plata.
-Vuestro nombre se me escapa, señora -dijo Jhary-, aunque me parece reconoceros de otro mundo.
-Fuisteis asesinada en el Hielo Austral -se oyó decir Hawkmoon-. La Señora del Cáliz. La Reina de Plata. Asesinada por...
-¿La Espada Negra? Conde Urlik, no os he reconocido.
Su voz era triste y dulce, y Hawkmoon se vio de repente en una llanura de hielo, cubierto de pieles, con una gigantesca y horrible espada en la mano. Cerró los ojos y gimió.
-No...
-Todo terminó -dijo ella-. Todo terminó. Os presté un flaco servicio, señor Campeón. Ahora, procuraré ayudaros más.
Los siete jinetes desmontaron al unísono y se aproximaron a la esfera.
-¿Qué es este globo? -preguntó Jhary-a-Conel, nervioso-. Es mágico, ¿verdad?
-Es lo que nos permite a los siete permanecer en este plano -explicó Sepiriz-. Como sabéis, se nos considera sabios en nuestros mundos respectivos. Convocamos esta reunión para debatir ciertos acontecimientos, porque todos habíamos pasado por la misma experiencia. Nuestra sabiduría procedía de seres más grandes que nosotros. Nos concedían sus conocimientos cuando se los solicitábamos, pero últimamente ha sido imposible. Están enfrascados en asuntos de tal importancia que no les queda tiempo para nosotros. Algunos de nosotros conocemos a esos seres como los Señores de la Ley y les servimos de mensajeros; a cambio, iluminan nuestras mentes, pero hace tiempo que no recibimos noticias de ellos y tememos que hayan sido atacados por una fuerza más poderosa que las otras a que se enfrentaron.
-¿Del Caos? -preguntó Jhary.
-Es posible, pero nos hemos enterado de que el Caos también está siendo atacado, y no por la Ley.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
151
152
153
154
155
156
157
158
159
160
161
162
163
164
165
166
167
168
169
170
171
172
173
174
175
176
177
178
179
180
181
182
183
184
185
186
187
188
189
190
191
192
193
194
195
196
197
198
199
200
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-244
|