Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.140

Indice General | Volver

Página 140 de 244




Ni tampoco podía recordar dónde lo había visto antes.

Trató de reprimir el impulso de salir huyendo.

-¿Quién sois? -preguntó la mujer.


6. El otro Campeón

Ilian se controló. Encontró una lámpara, pedernal y yesca, y encendió la lámpara mientras respiraba hondo e intentaba analizar lo que le estaba ocurriendo. El sobresalto había sido mayúsculo, aunque podía jurar que nunca había visto a la mujer.

Ilian se volvió. La mujer vestía una sucia bata blanca. Era obvio que llevaba prisionera bastante tiempo. Trató de incorporarse en la cama. Tenía las manos atadas delante de ella, con un complicado arnés de cuero que sujetaba asimismo su garganta, piernas y pies.

Ilian se preguntó si sería una loca. Quizá había sido una imprudencia sacarle la mordaza sin pensar. Los ojos de la mujer poseían un brillo salvaje, pero podía deberse a su largo cautiverio.

-¿Sois de Garathorm? -preguntó Ilian, sosteniendo la lámpara en alto para examinar las pálidas facciones de la mujer.

-¿De Garathorm? ¿De este lugar? No.

-Me resultáis familiar...

-Sí, lo sé, nunca me habíais visto.

-Me llamo Yisselda de Brass. Soy la prisionera del barón Kalan desde que llegué aquí.

-¿Por qué sois su prisionera?

-Teme que escape y me vean. Me quiere para él sólo. Por lo visto, me considera una especie de talismán. No me ha hecho mucho daño. ¿Creéis que podéis cortar este arnés?

Tranquilizada por el tono sereno de Yisselda de Brass, Ilian se inclinó y cortó las correas. Yisselda lanzó un suspiro cuando sintió correr de nuevo la sangre por sus miembros.

-Gracias.

-Soy Ilian de Garathorm. La reina Ilian.

-¡La hija del rey Pyran! -se asombró Yisselda-. Pero Kalan os robó el alma, ¿no es cierto?

-Eso creo, pero ahora tengo un nueva.

-¿De veras?

Ilian sonrió.

-No me pidáis que os lo explique. Así que no todos los que han llegado a nuestro mundo de repente son malvados.

-La mayoría lo son. La mayoría sirven al Caos, según me ha contado Kalan, y creen que nadie les puede matar, pero él no asume esta teoría, al parecer.

Ilian temblaba y se preguntaba por qué experimentaba el impulso de abrazar a esta mujer, con algo más que camaradería. Jamás había sentido impulsos semejantes. Sus rodillas flaquearon. Se sentó en la cama.

-El sino -murmuró-. Dicen que sirvo a un sino. ¿Sabéis algo de eso, Yisselda de Brass? Conozco bien vuestro nombre... y el del barón Kalan. Tengo la impresión de que os he estado buscando, toda la vida, pero no era yo quien os buscaba. O.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados