Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.108

Indice General | Volver

Página 108 de 244


Soy Jhary-a-Conel y no debería estar aquí, pero últimamente tienen lugar muchas desestructuraciones en el multiverso. ¡Fui separado de cuatro reencarnaciones distintas en otros tantos minutos! ¿Cómo os llaman, pues?

-Sigo sin comprender-se empeñó Hawkmoon-. ¿Cómo me llaman? Soy el duque de Colonia. Soy Dorian Hawkmoon.

-Os saludo de nuevo, duque Dorian. Soy vuestro compañero. Ignoro cuánto tiempo permaneceré a vuestro lado. Como ya he dicho, extrañas desestructuraciones...

-Farfulláis tonterías sin cesar, sir Jhary -se impacientó Katinka van Bak-. ¿Cómo habéis llegado a estos parajes?

-Fui transportado contra mi voluntad a esta tierra desolada, señora.

De repente, el saco del joven empezó a saltar y retorcerse, Jhary-a-Conel lo depositó con suavidad en el suelo, lo abrió y sacó un pequeño gato alado blanco y negro. El mismo que Hawkmoon había visto en su visión.

Hawkmoon se estremeció. Si bien el joven era agradable, tenía la terrible sospecha de que la aparición de Conel anunciaba algún acontecimiento desagradable para él. Al igual que no entendía por qué Conel le recordaba a Oladahn, tampoco entendía por qué otras cosas le resultaban familiares. Ecos. Ecos como aquellos que le habían convencido de que Yisselda continuaba con vida...

-¿Conocéis a Yisselda? -probó-. ¿Yisselda de Brass?

Jhary-a-Conel frunció el ceño.

-Creo que no, pero conozco a muchas personas y me olvido de casi todas, del mismo modo que me olvidaré de vos algún día. Es mi sino. El mismo que el vuestro, por supuesto.

-Habláis de mi sino como si supierais más de él que yo.

-Y así es, en este contexto. En otra ocasión, ninguno reconocerá al otro. Campeón, ¿qué os llama ahora?

Como campeón del Bastón Rúnico, Hawkmoon estaba acostumbrado a esta fórmula, aunque muy pocos la utilizaban. El resto de la frase era un misterio para él.

-Nada me llama. He emprendido una búsqueda en compañía de esta dama. Una búsqueda urgente.

-Entonces, no hay tiempo que perder. Un momento.

Jhary-a-Conel corrió colina arriba y entró en el castillo derruido. Un segundo después salió conduciendo un viejo caballo amarillo. Era el rucio más feo que Hawkmoon había visto en su vida.

-Dudo que pudierais mantener nuestro paso con ese jamelgo -dijo Hawkmoon-, aun en el caso de que os hubiéramos dado permiso. Que no es el caso.

-Lo haréis.

Jhary-a-Conel puso el pie en el estribo y se izó sobre la silla. El caballo pareció derrumbarse bajo su peso.

-Al fin y al cabo, nuestro sino es cabalgar juntos.

-A vos, amigo mío, tal vez se os antoje predeterminado -dijo Hawkmoon, malhumorado-, pero yo no comparto dicha creencia.

Pero sí la compartía.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados