Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.86

Indice General | Volver

Página 86 de 244




-No quiero que Flana piense que mi afecto hacia ella ha disminuido. Sin embargo, no sé escribir. Supongo que deberé aceptar su oferta y marchar a Londra. -Paseó la vista por el salón en penumbras-. Un cambio me sentará bien. Este lugar está muy triste, últimamente.

-Podríais llevaros a Hawkmoon. Quería mucho a Flana. Quizá sea lo único capaz de alejarle de sus soldaditos de juguete.

El capitán Vedla se dio cuenta de que hablaba con sorna y se arrepintió al instante. Respetaba y apreciaba a Hawkmoon, pese a su actual estado de ánimo, pero el ensimismamiento de Hawkmoon ponía nerviosos a todos cuantos le habían conocido en el pasado.

-Se lo insinuaré -dijo el conde Brass.

El conde Brass se debatía entre los sentimientos encontrados. Por una parte, quería alejarse de Hawkmoon durante un tiempo, pero su conciencia no le permitía marcharse solo, al menos hasta que hubiera efectuado la propuesta a su viejo amigo. Y Vedla tenía razón. Tal vez un viaje a Londra animaría a Hawkmoon, aunque había muchas posibilidades en contra. En cuyo caso, el conde Brass temía un viaje y una estancia en Londra que supondrían para él y su séquito mayores tensiones de las que experimentaban dentro de los límites del castillo de Brass.

-Hablaré con él por la mañana -dijo el conde Brass, después de una pausa-. Tal vez volver a Londra, en lugar de jugar con maquetas de la ciudad, exorcise su melancolía...

El capitán Vedla se mostró de acuerdo.

-Quizá debimos pensarlo antes...

El conde Brass pensó, sin rencor, que el capitán Vedla estaba demostrando cierto exceso de interés en que Hawkmoon le acompañara a Londra.

-¿Nos acompañaríais, capitán Vedla? -preguntó, con una leve sonnsa.

-Alguien debería quedarse aquí, para ocupar vuestro lugar... Sin embargo, si el duque de Colonia declina la invitación, tendré mucho gusto en acompañaros, por supuesto.

-Os comprendo, capitán.

El conde Brass se reclinó en la butaca, bebió un poco de vino y contempló a su viejo amigo con cierta ironía.

Cuando el capitán Josef Vedla se marchó, el conde Brass continuó sentado. Aún sonreía. Agradeció esta pequeña alegría, porque hacía bastante tiempo que no sentía ninguna. Ahora que la idea se había planteado, el viaje a Londra empezaba a complacerle, pues sólo ahora era consciente de la atmósfera opresiva que reinaba en el castillo, antes famoso por su tranquilidad.

Contempló las vigas del techo, ennegrecidas por el humo, y pensó con tristeza en el estado actual de Hawkmoon. Se preguntó hasta qué punto había sido positivo que la derrota del Imperio Oscuro hubiera devuelto la paz al mundo. Cabía la posibilidad de que Hawkmoon, todavía más que él, fuera un hombre que sólo se sentía vivo cuando algún conflicto le amenazaba.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados