Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.85
Indice General
|
Volver
Página 85 de 244
¡Es como si los horrores de la Joya Negra hubieran robado el alma al antiguo Hawkmoon, y una nueva ocupara su cuerpo!
El conde Brass sonrió.
-La vejez os está volviendo fantasioso, capitán. Alabáis al antiguo Hawkmoon por su sentido práctico de las cosas... ¡y ahora me venís con éstas !
El capitán Vedla no pudo por menos que sonreír a su vez.
-¡Muy agudo, conde Brass! Sin embargo, cuando pienso en los poderes de los antiguos señores del Imperio Oscuro y recuerdo los poderes de aquellos que nos ayudaron, se me ocurre que la idea quizá no carezca de base.
-Quizá. Y si no hubiera otras explicaciones evidentes para el estado de Hawkmoon, es posible que estuviera de acuerdo con vuestra teoría.
-Sólo era una teoría-murmuró el capitán Vedla, algo violento. Alzó el vaso a la luz y estudió el vino tinto que contenía-. ¡Sin duda es por culpa de éste que me atrevo a proclamar tales teorías!
Los dos rieron y bebieron más.
-A propósito de Granbretán -dijo más tarde el conde Brass-, me pregunto cómo afrontará la reina Flana el problema de los recalcitrantes que, según cuenta en sus cartas, habitan en las partes más oscuras y menos accesibles de la Londra subterránea. Hace meses que no recibo noticias de ella. Me pregunto si la situación habrá empeorado y le dedica más tiempo.
-Pero habéis recibido una carta hace poco, ¿no?
-Por mensajero. Hace dos días. Una carta mucho más breve de lo habitual. Casi oficial. Se limitaba a invitarme a visitarla siempre que lo deseara.
-¿Es posible que, a la larga, se haya sentido ofendida porque no aceptáis su hospitalidad? -sugirió Vedla-. Tal vez piense que ya no sentís amistad hacia ella.
-Al contrario, es lo más cercano a mi corazón, salvo el recuerdo de mi fallecida hija.
-¿Y no se lo habéis expresado así? -Vedla se sirvió un poco más de vino-. Las mujeres necesitan estas confirmaciones. Incluso las reinas.
-Flana está por encima de esas sensiblerías. Es demasiado inteligente. Demasiado sensata. Demasiado bondadosa.
-Es posible -dijo Vedla, como si dudara de las palabras del conde Brass.
El conde Brass captó la indirecta.
-¿Pensáis que debería escribirle en términos más..., más barrocos?
-Bueno... -sonrió el capitán Vedla.
-Nunca se me dieron bien las florituras literarias.
-Vuestro estilo, en el mejor de los casos, e independientemente del tema que trate, recuerda por lo general a los comunicados emitidos en el campo de batalla durante el punto álgido del combate -admitió el capitán Vedla-. No lo digo como un insulto, sino todo lo contrario.
El conde Brass se encogió de hombros.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-244
|