Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.79
Indice General
|
Volver
Página 79 de 244
Sonrió.
-¿Aún sois un fantasma, conde Brass, o habéis sido devuelto a la vida? Dije que daría cualquier cosa por volveros a tener entre nosotros.
-¿Devuelto a la vida? ¡Deberíais saber que no estoy muerto! -rió el conde Brass-. ¿Desde cuando os asaltan esos terrores, Hawkmoon?
-¿No moristeis en Londra?
-No, gracias a vos. Me salvasteis la vida. Si aquel cabrón me hubiera clavado la lanza, ahora estaría muerto.
Hawkmoon sonrió para sí.
-Por lo tanto, es posible alterar los acontecimientos. Y sin repercusiones, por lo visto. ¿Dónde están Kalan y Taragorm? Y los demás... -Se volvió hacia el conde Brass mientras cabalgaban por los familiares senderos del pantano-. ¿Y Bowgentle, Oladahn y D´Averc?
El conde Brass frunció el ceño.
-Muertos desde hace cinco años. ¿No os acordáis? Pobre muchacho, todos sufrimos después de la batalla de Londra. -Carraspeó-. Perdimos mucho al servicio del Bastón Rúnico. Y vos perdisteis la cordura.
-¿La cordura?
Divisaron las luces de Aigues-Mones. Hawkmoon vio la silueta del castillo de Brass, recortada contra el cielo.
El conde Brass volvió a carraspear. Hawkmoon le miró.
-¿Mi cordura, conde Brass?
-No tendría que haberlo mencionado. Pronto llegaremos a casa.
El conde Brass evitó su mirada.
Entraron por las puertas de la ciudad y ascendieron por sus calles tortuosas. Algunos soldados cabalgaban en otras direcciones mientras se dirigían al castillo, porque sus cuarteles se encontraban en la misma ciudad.
-¡Buenas noches! -gritó el capitán Vedla.
El conde Brass y Hawkmoon no tardaron en quedarse solos. Entraron en el patio del Castillo y desmontaron.
El salón del castillo parecía un poco diferente de cuando Hawkmoon lo había visto por última vez. Daba la sensación de que faltaba algo.
-¿Yisselda duerme? -preguntó Hawkmoon.
-Sí -respondió el conde Brass en tono de cansancio-. Duerme.
Hawkmoon contempló sus ropas manchadas de barro. Ya no llevaba armadura.
-Será mejor que tome un baño y me acueste -dijo. Dirigió una mirada penetrante al conde Brass y sonrió-. Pensaba que os habían matado en la batalla de Londra.
-Sí -contestó el conde Brass, en el mismo tono de preocupación-. Lo sé. Ahora ya sabéis que no soy un fantasma, ¿verdad?
-¡Ya lo creo! -rió Hawkmoon-. Los planes de Kalan nos sirvieron mucho más a nosotros que a él, ¿eh?
El conde Brass frunció el ceño.
-Supongo que sí -dijo, vacilante, como si no estuviera seguro de lo que Hawkmoon quería decir.
-Pero escapó -prosiguió Hawkmoon-. Puede que vuelva a darnos problemas.
-¿Escapó? No. Se suicidó después de quitaros la joya de la cabeza. Eso es lo que alteró tanto vuestro cerebro.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-244
|