Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock)

Crónicas del castillo de Brass (Michael Moorcock) - pág.69

Indice General | Volver

Página 69 de 244


Escaparon conmigo del asedio de Londra, cuando Kalan y yo comprendimos que habíamos perdido la partida. Aún así, sondeamos un poco el futuro. Mi desdichado accidente fue amañado, se produjo una explosión que causó mi teórica muerte. Y el suicidio de Kalan, como ya sabéis, fue en realidad su primer salto por las dimensiones. Desde entonces, nuestra colaboración ha dado buenos frutos, pero han aparecido ciertas complicaciones como ya habréis adivinado.

Kalan avanzó y se apoderó de las espadas del conde Brass y Hawkmoon. El conde Brass frunció el ceño, pero daba la impresión de que estaba demasiado atónito para resistirse. Nunca había visto a Taragorm señor del Palacio del Tiempo.

Taragorm continuó, con voz jubilosa.

-Ahora que habéis tenido la bondad de visitarnos, confío en que podemos evitaros dichas complicaciones. ¡No me esperaba este golpe de suerte! Siempre fuisteis un cabezota, Hawkmoon.

-¿Cómo lograréis... libraros de las complicaciones que habéis creado?

Hawkmoon cruzó los brazos sobre el pecho.

La cara de reloj se ladeó un poco, pero el péndulo continuó oscilando, pues estaba equilibrado por una complicada maquinaria, sin que le afectara ningún movimiento de Taragorm.

-Lo sabréis cuando regresemos a Londra dentro de poco. Hablo de la verdadera Londra, por supuesto, no de esta pobre imitación. La idea no fue mía, sino de Kalan.

-¡Vos me apoyasteis! -se lamentó Kalan-. Y yo soy el que se juega la piel, viajando por mil y una dimensiones...

-Nuestros invitados pensarán que somos unos seres mezquinos, barón Kalan-campanilleó Taragorm. Siempre había existido rivalidad entre ambos. Hizo una reverencia al conde Brass y a Hawkmoon-. Os ruego que me acompañéis mientras emprendemos los últimos preparativos del viaje de vuelta a nuestro antiguo hogar.

Hawkmoon no se movió.

-¿Y si nos negamos?

-Os quedaréis aquí para siempre. Ya sabéis que nosotros no podemos mataros. Os aprovecháis de eso, ¿verdad? Bien, vivo en este lugar o muerto en otro, el resultado es el mismo. Y ahora, tened la bondad de cubriros el rostro. Tal vez os parezca un poco rudo, pero temo que en esas cosas soy muy conservador.

-Lamento agraviaros también en eso -dijo Hawkmoon, con una breve reverencia. Dejó que los guardias le sacaran por la puerta. Saludó a Flana y a los demás, que incluso habían dejado de respirar-. Hasta la vista, infortunadas sombras. Confío en que, a la postre, seré el causante de vuestra liberación.

-Yo también lo espero -dijo Taragorm.

Las manecillas de su máscara se movieron una fracción y el reloj empezó a dar la hora.


3. El conde Brass elige vivir

Volvieron al laboratorio del barón Kalan.

Hawkmoon examinó a los dos guardias, que ahora tenían sus espadas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-244  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados