Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Al rescate de Tanelorn (Michael Moorcock)

 

Al rescate de Tanelorn (Michael Moorcock) - pág.26

Indice General | Volver

Página 26 de 32


Resultaba evidente que se trataba de peces. Timeras desenvainó la espada, pero Rackhir sólo tenía dos flechas, que de todos modos no le habrían servido de nada, pues había cientos de peces.

Lamsar se echó a reír y con voz de falsete dijo:

-¡Crackhor... pishtasta salafar!

En el cielo negro aparecieron unas enormes bolas de fuego multicolor que fueron adquiriendo unas extrañas formas bélicas que se lanzaron sobre los peces.

Las formas ígneas quemaron a los enormes peces y éstos cayeron incinerados al precipicio en medio de terribles chillidos.

-¡Espíritus del fuego! -ekclamó Rackhir.

-Los espíritus del aire temen a estos seres -dijo Lamsar tranquilamente.

Los seres igneos los acompañaron el resto del trayecto hasta Xerlerenes y aún seguían con ellos cuando amaneció, pues tuvieron que ahuyentar a los muchos otros peligros que los Señores del Caos habían enviado contra ellos.

Al alborear vieron las barcas de Xerlerenes, ancladas en un cielo sereno con las velas plegadas; las nubes algodonosas jugueteaban alrededor de sus estilizadas quillas.

-Los barqueros viven a bordo de sus barcas -anunció Timeras-, porque son ellas las que desafían las leyes de la naturaleza, no ellos.

Timeras ahuecó ambas manos, las acercó a la boca y gritó en el tranquilo aire de la montaña:

-¡Barqueros de Xerlerenes, hombres libres del aire, he aquí unos huéspedes en busca de ayuda!

Una cara negra y barbuda apareció por encima de la borda de una de las embarcaciones rojodoradas. El hombre se llevó mano a la frente para protegerse del sol naciente y miró hacia abajo, donde ellos se encontraban. Luego volvió a desaparecer.

Al cabo de un rato, una escalera de finas tiras de cuero bajó serpenteando hasta donde se encontraban sus caballos, en 1. cima de la montaña. Timeras la aferró, tiró para comprobar su firmeza y comenzó a subir. Rackhir tendió la mano y sujetó la escalera para que el guía ascendiera mejor. Parecía demasiado delgada para aguantar el peso de un hombre, pero en cuanto la tuvo entre las manos, se dio cuenta de que era la escalera más fuerte que había visto.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados