Cuentos de mi Tía Panchita (Carmen Lyra) - pág.25
Indice General
|
Volver
Página 25 de 99
Juan oyó el sermón muy humildito, con los ojos bajos, se le había abierto como una hendija en los sesos y ahora iba comprendido... Tenía razón Tatica Dios. Estaba bueno lo que le había pasado, por tonto. Sí quién veía al dueño del sesteo tan labioso. Claro, para mientras se lo tiraba. Pero ahora que se encomendara. Y que se alistara su mujer, y que los chiquillos se fueran ensebando las nalgas. Y Juan Cacho se echó el saco a la espalda y comenzó a bajar la cuesta muy decidido, a grandes pasos.
Llegó al sesteo y salió el hombre hecho una aguamiel, sin saber si el otro venía a reclamarle o a dejarle otra cosita.
-¡Hola, compadrito! ¡Dichosos ojos! Pase adelante, debe estar muy cansadito. Voy a llamar a mi mujer para que me le aliste aunque sea un plato de arroz y frijoles.
Juan Cacho no se hizo de rogar y se sentó a comer con el saco a un lado. El hombre estaba con una gran curiosidad de saber qué traía el otro en el saco.
-¿Ideay, compadrito, no trae por ahí alguna novedad de las que usté acostumbra?
Juan se le acercó y le dijo bajito:
-Sí, mi estimado, pero es un gran secreto. Vamos para allá adentro, a un cuarto donde nadie nos oiga. Y advierta a su mujer y a su familia que oigan lo que oigan, no se asomen, porque entonces todo se nos echa a perder. De veras, el otro se fue allá adentro y le advirtió a todo el mundo que nadie se acercara al cuarto, oyera lo que oyera. Y dijo a su mujer, guiñándole un ojo:
- Voy a ver si hago con ñor Aquel otro negocito como el de la servilleta y el del burro. Ya vos sabés. Ve que nadie se acerque, ya te lo advierto.
Si la cosa sale mal por tu culpa, por no cuidar bien para que no se acerquen, vos me la pagarás.
Se fueron para el cuarto y se encerraron con llave. Juan fue abriendo poquito a poco el saco, y el otro hombre con una curiosidad... Estiraba el pescuezo para ver qué tenía entre el saco y parecía que tenía baile de Sanvito y quería meter la mano.
-¡Ché!, No se asome, viejo, porque entonces no resulta, le advertía Juan, abriendo poquito a poco el saco.
-¿Y dígame, compadrito, preguntó Juan Cacho, cómo le ha salido el burriquito?
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-99
|