Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cuentos de mi Tía Panchita (Carmen Lyra)

Cuentos de mi Tía Panchita (Carmen Lyra) - pág.21

Indice General | Volver

Página 21 de 99



Antes de amanacer se levantó Juan Cacho ya fresco, se cercioró de que tenía la servilleta entre la bolsa y cogió para su casa. De camino se iba haciendo ilusiones, de la sorpresa que les iba a dar a su mujer y a sus chiquillos; de lo mansita que se le iba a poner la alacrana de su esposa y se imaginaba a cada una de sus criaturas con un pollo asado en la mano.
Cuando llegó a su casucha, entró muy orondo, dándose aire de persona quitada de ruidos.
En cuanto lo vió la chompipona de su mujer comenzó a insultarlo; pero él no le hizo caso y se fue derecho al fogón, y destapó la olla que tenía en el fuego. Al ver que lo que había en la olla eran cuatro guineos bailando en agua de sal, se echó a reír y los tiró a medio patio. La mujer y los chiquillos creían que el hombre se había chiflado.
-¡Van a ver lo que les traigo de comer!, les dijo. En cambio de esa cochinada que tenían en el fuego, les voy a dar pollos, chompipes, vino y dulces, de caer sentados comiendo.
Y ñor Aquel cogió los cuatro chunches que tenían sobre la mesa renca, los tiró por donde primero pudo; se sacó de la bolsa la servilleta; con mil piruetas la extendió sobre la mesa y, echándose para atrás, grito: « Servilletica, por la virtud que Dios te dió, danos de comer».
¡Y nada!...
Juan Cacho se quedó más muerto que vivo. ¡María Santísima! ¿Qué era eso? ¿Será que no le había oído la servilleta? Volvió a repetir. ¡Y nada! ¿Lo habría cogido de mona Tatica Dios? No podía ser. El no es de esos que cogen de mona a nadie. ¿Pues, y esto qué era?
Entre tanto la mujer había vuelto a coger los estribos: agarró un palo de leña y se lo dejó ir con toda alma, que si no se agacha el hombre, le parte la jupa por la pura mitad. Y no fue cuento, Juan Cacho tuvo que salir por aquí es camino, mientras el culebrón y los chacalincillos le gritaban improperios.
Bueno, Juan Cacho quiso ir a darle las quejas a Tatica Dios, de lo que le había pasado y se puso al caite, camino del lugar en donde se lo había encontrado. Llegó al anochecer, sin haber probado bocado y con abejón en el buche.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-99  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados