Cuentos de mi Tía Panchita (Carmen Lyra) - pág.16
Indice General
|
Volver
Página 16 de 99
Pues nada de eso, criatura, que sólo Cristo es español y Mariquita señora...
Y por ese camino siguió calmando a su hija, pero ella como si tal cosa, no dejaba su llanto y sus sollozos, porque no hallaba cómo casarse con aquel hombre tan infeliz. Y cuando recordaba que había entrado en el salón sobre una carga de leña y que todos se esmorecieron de la risa, sentía que se le asaba la cara de verguenza.
Pero no hubo remedio y llegó el día del casorio.
La madre y los hermanos del tonto estaban en ayunas de la que pasaba.
Bueno, pues llegó el día del casorio, que sería a las doce del día en la Catedral.
El tonto salió como si tal cosa, montado en su carga de leña, pero al ir a entrar en la ciudad, tocó la carga con su varita y dijo: - Varillita, varillita, por la virtud que Dios te dió, que la carga de leña se vuelva un coche de plata, con unos caballos blancos que nunca se hayan visto, y yo un gran señor muy hermoso y muy inteligente-. Y la carga de leña se transformó en una carroza de plata y él, en un gran señor.
Cuando la gente vió detenerse aquella carroza frente al palacio y bajar aquel príncipe tan hermoso se quedó con la boca abierta.
La princesa estaba en un rincón y no tenía consuelo. Hasta fea estaba, ella que era tan preciosa, de tanto llorar: con los ojos como chiles y la nariz como un tomate.
¡Ay, Dios mío, ¡Qué fue aquello! De pronto entra un príncipe muy hermoso, la coge de una mano, se la lleva y la mete en una carroza de plata. Sale la carroza que se quiebra para la Catedral y allí los casa el señor Obispo. Vuelven al palacio y ¡qué bailes y qué fiestas!
La pricesa no sabía si estaba dormida o despierta. Cuando comenzó el baile, ella bailó con su marido y todo el mundo les hizo rueda, y no tanto por admirarla a ella como a él. Las otras dos princesas que se habían burlado antes del triste novio y de su carga de leña, estaban ahora con su poquito de envidia y no hallaban en donde ponerlo. Y todo el mundo: ¡ Juan arriba y Juan abajo!
Juan se fue a un rincón, sobó su varillita y le dijo: -Varillita, varillita, por la virtud que Dios te dió, que la casilla de nosotros se vuelva un palacio de cristal y mi madre una gran señora.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-99
|