Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Historia de la Conquista del Perú y de Pizarro (Henri Lebrún)

Historia de la Conquista del Perú y de Pizarro (Henri Lebrún) - pág.46

Indice General | Volver

Página 46 de 158


estado de debilidad a que se hallaba reducida. Alvarado se adelantó
arrojadamente para empezar el ataque, mas los soldados de los dos bandos
se negaron a combatir, y se mezclaron los unos con los otros, conversando
como antiguos camaradas. La mayor parte de ellos eran oriundos de
Extremadura, y los había en las dos huestes que estaban unidos por lazos
de parentesco o de amistad. El licenciado Coldera se apresuró a terminar
una reconciliación tan felizmente por la casualidad comenzada; sirvió de
intermediario entre ambos partidos, y después de algunas pláticas terminó
con [84] satisfacción de todos en amistosas paces lo que amenazaba ser
comienzo de una guerra civil.
A consecuencia del tratado que siguió a aquella avenencia, Alvarado
se obligaba a salir de la provincia de Quito y a dirigir sus armas hacia
el sur: convínose igualmente en que Alvarado, Pizarro y Almagro obrarían
de concierto y partirían entre sí las ganancias de sus conquistas futuras.
Tales eran las cláusulas públicas; mas existía un artículo secreto, que no
se creyó prudente divulgar por el temor de excitar el descontento de los
soldados de Alvarado, y era el que Almagro pagaría a este jefe cien mil
pesos en pago de su retirada.
Después de este arreglo Alvarado permitió a sus soldados que
quisieron hacerlo, el que pasasen al servicio de Pizarro, y además
manifestó deseos de tener una entrevista con el gobernador, tanto para
felicitar al que había sido su antiguo compañero de armas, como para
conocer el país sometido a los españoles. Pizarro sin embargo, aunque
satisfecho de aquel resultado, gracias al cual una expedición que parecía
deber arruinarle había contribuido por el contrario a aumentar sus
fuerzas, veía no sin inquietud a un rival tan temible prolongar su
permanencia en el país. Temía que si Alvarado entraba en Cuzco la vista de
las riquezas que encerraba no le hiciese cambiar de resolución; por lo que
diose prisa en reunir la suma prometida, que [85] Almagro no había podido
pagar, y dejando el mando de Cuzco a sus hermanos, se trasladó a
Pachacamac para aguardar allí a Alvarado, que llegó a los pocos días.
Ya fuese por política, o que en realidad estimase el carácter del
afamado capitán que había sido su compañero de armas, Pizarro no empleó en


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-158  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados