Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Brasil país del futuro (Stefan Zweig)

Brasil país del futuro (Stefan Zweig) - pág.145

Indice General | Volver

Página 145 de 219


A diestro y siniestro -los proyectos son verdaderamente grandiosos en su osadía-, Río va abriendo siempre de dentro a fuera, libertándose, nuevas avenidas, arrasando manzanas enteras de edificios tal como una locomotora en plena marcha empuja y levanta una hoja de papel. Se quitan de en medio colinas enteras, se entregan manzanas íntegras al pico demoledor, atraviésanse rocas perforando túneles, ábrense anchas vías de comunicación que suben serpentinas asfaltadas hacia las colinas. Una administración previsora reconoció en buena hora que para nada sirve hacer economía de espacio, elevando los edificios más altos, si al mismo tiempo la ciudad se vierte, como una cacerola cuyo contenido se derrama, invadiendo cada vez mayores franjas de la zona rural. Las antiguas calles principales, la rúa da Carioca, do Catete y Laranjeiras y las que comunican con Tijuca y Meyer, traban el tránsito más de lo que le sirven, y para llegar de los nuevos barrios residenciales al centro de la ciudad se necesita, en automóvil, media hora y aun más. Había, pues, que ganar espacio a todo trance, y la parte que en ese sentido resultó más complaciente, más accesible, fue el mar. Quitar, mediante rellenos, a una bahía que se prolonga por millas y millas, una franja de doscientos y aun quinientos metros, significaba no quitarle gran cosa al mar inconmensurable, pero ganar muchísimo para la ciudad. De este modo surgieron los grandes bulevares costaneros que hoy forman el marco del cuadro y que, abriendo la vista al mar y al paisaje circundante, adornados con arboles y jardines, recompensan con sus formas de constante variedad al Río moderno, con una belleza nueva, la pérdida de su romanticismo antiguo. Impresionan como el margen blanco de un libro alrededor del texto impreso. Cada página de ese libro, que se diría abierto por Dios, manifiesta otra hermosura y uno no se cansa de hojearlas una y otra vez. Gracias a la bizarra formación con que el mar penetra con cinco o seis ensenadas en la ciudad, el aspecto se presenta en cada curva más variado. Es verdad que Río sólo se puede comparar con un abanico pintado, cada una de cuyas partes contiene un dibujo peculiar, en tanto que sólo el abanico totalmente desplegado presenta el panorama completo.
El que recorre esas avenidas costaneras en automóvil -o a pie, si está dispuesto a marchar horas enteras-, pasa, en realidad, por seis o siete u ocho ciudades completamente distintas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-219  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados