Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Brasil país del futuro (Stefan Zweig)

Brasil país del futuro (Stefan Zweig) - pág.33

Indice General | Volver

Página 33 de 219


El Brasil les significa un experimento decisivo, la primera prueba de la posibilidad de realización de su fuerza de organización, y Nóbrega lo manifiesta sin ambages: Esta terra es nossa empresa, con lo que quiere decir: «Somos responsables de su solución ante Dios y los hombres». Pero el hombre fuerte no asume una responsabilidad sino para sí solo. Los jesuitas -y ésa es la causa de la desconfianza solapada que los acompaña en el Brasil desde el comienzo y a través de toda la historia- perseguían, sin lugar a duda, un objetivo peculiar, personalmente excogitado y que los demás no podían reconocer. Lo que ellos pretendían -a sabiendas o inconscientemente-, no fue solamente la formación de una colonia portuguesa entre tantas otras, sino de una comunidad teocrática, una organización estatal novedosa, independiente de las fuerzas del dinero y del poder, tal como más tarde procuraron fundarla en el Paraguay. Desde el primer momento pensaban crear en el Brasil algo único, nuevo, ejemplar, y semejante concepción original debía, tarde o temprano, chocar con las ideas meramente mercantiles y feudales de la corte portuguesa. Por cierto que no pretendían, según los acusaban sus enemigos, adueñarse del Brasil en el sentido soberano o capitalista, a favor de su orden y de los fines de la misma.
Querían ser en el Brasil algo mas que meros predicadores del Evangelio, querían imponer allí con su presencia algo diferente y algo más que las demás órdenes religiosas. De ello se percató desde un principio el gobierno, que los utilizaba agradecido, pero sin dejar por ello de vigilarlos con leve desconfianza; de ello se percató la curia, que no estaba dispuesta a compartir su autoridad espiritual con nadie; de ello se percataban también los colonos, que se sentían trabados por los hermanos de la orden en su desconsiderada rapiña. Precisamente por no pretender una cosa visible, sino la imposición de un principio espiritual, idealista y por lo mismo incomprensible para las tendencias de la época, encontraron desde los comienzos una resistencia continua, a la cual, por último, debían sucumbir, expulsados del país, en el cual, a pesar de todo, habían dejado depositada la semilla de la fructificación. Nóbrega procedía, pues, con perfecta premeditación cuando, para evitar todo el tiempo posible ese conflicto, quería fijar su Roma, su capital espiritual, a distancia de la residencia del gobernador y del obispo. Sólo en un lugar donde pudiera obrar sin trabas y sin vigilancia podía tener éxito aquel proceso lento y penoso de la cristalización, que él tenía presente.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-219  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados