Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Bajo las Lilas (Louisa May Alcott)

Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.181

Indice General | Volver

Página 181 de 209


Pero, ¿quién era esa criatura alada, brillante y etérea, con una corona dorada, un pequeño arco en la mano y una zapatilla blanca levantada mientras la otra parecía apenas tocar la montura? Al principio nadie lo reconoció, tan extraordinaria y hermosa era la aparición. No es de extrañar que nadie descubriese a Ben bajo aquel singular disfraz, sin embargo, esas ropas eran tan familiares para él como los pantalones azules para Billy o los trajes de buen corte para Thorny. ¡labia rogado tanto para que se le permitiese presentarse "una vez más", como solía hacerlo cuando "papá" lo alzaba sobre el lomo del viejo "General", para que cientos de espectadores lo admiraran, que la señorita Celia había dado, al fin, su consentimiento aunque muy a pesar suyo. Rápidamente le arregló un disfraz con un brillante tarlatán, las viejas zapatillas de baile de la joven le calzaron muy bien y Ben, seguro de su dominio sobre Lita, prometió no romperse los huesos. Varios días pasó pensando que podría, finalmente, demostrar a los muchachos que no había mentido cuando relató sus proezas, habilidades y pasadas glorias.
Antes de que los niños volvieran de su asombro Lita comenzó a dar señales de que le molestaban las candilejas. Entonces Ben alzó las riendas que caían sobre el lomo del animal, profirió el antiguo gritó de "¡op-la!.-." y dejó que Lita marchara como lo hacía cuando la sacaba de la cochera para dar un galope.
-Dénse vuelta lentamente y podrán verla bien. Pero no se muevan hasta que ella vuelva -ordenó Thorny al notar signos de nerviosidad en el excitado auditorio.
Obedientes, los veinte niños giraron al mismo tiempo la cabeza como movidos por un resorte y vieron la fantástica figura iluminada por la luna que se movía de un lado a otro acercándose a veces hasta permitirles distinguir el rostro sonriente bajo la corona de oro, alejándose tanto, otras, que semejaban una luciérnaga entre el verde sombrío de los árboles. Lita disfrutaba como de costumbre con ese galope, y caracoleaba como si ansiara compensar su falta de habilidad con rapidez y obediencia. No hay palabras que puedan relatar cuánto y cómo gozó Ben con aquel paseo, y además pudo comprobarse el gran bien que le habían hecho tres meses de vida reposada y laboriosa. Porque mientras hacía alegres piruetas bajo las ramas cargadas de manzanas rojas y amarillas, ya maduras, se dio cuenta que esa carrera al aire libre y ante un auditorio formado exclusivamente por sus pequeños camaradas gozaba más que cuando se exhibiera bajo aquella gran carpa llena de animales, hombres de todas clases y mujeres pintadas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-209  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados