Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.139
Indice General
|
Volver
Página 139 de 209
Porque él considera que una palabra tuya vale más que todas las que puedan decirle los demás. Y tú, ¿no la regalarás nada? Regálale cualquier cosa, así le demuestras que ambos estamos arrepentidos de lo injusto que hemos sido con él en esta asunto del dinero y los ratones.
-Le regalaré una colección completa de libros y procuraré que se ponga al día con el estudio para cuando las vacaciones toquen a su fin. Darle una educación es el mejor regalo que podemos ofrecerle. Me agradaría que me ayudaras a prepararlo para que no tenga dificultades. Ya Bab y Betty, esas dos queridas niñas, le ayudaron a dar los primeros pasos y le prestaron sus libros, de modo que Ben tiene algunos conocimientos; animándolo un poco, marchará bien, estoy segura.
-¡Esa idea es digna de ti, Celia! ... Siempre se te ocurre lo mejor. Te ayudaré con todas mis fuerzas, siempre que él me lo permita. Pero ha estado tan serio conmigo que no creo me haya perdonado.
-Lo hará muy pronto, y si tú eres bueno y paciente con él, se borrará su rencor y agradecerá tu ayuda. Le haré comprender quiero que tú vuelvas a— tus latines o al álgebra antes de que que me alegrará mucho si, de vez en cuando, te permite que revises sus lecciones. Y esto es verdad, por otra parte, porque no refresque. Corregirle los deberes a Ben será un buen pasatiempo para ti. Las últimas palabras de la señorita Celia hicieron que su hermano frunciera el entrecejo; porque él deseaba volver- a
tomar sus libros, y la idea de ser profesor auxiliar de su "criado" no lo entusiasmaba mucho.
-Lo prepararé rápidamente. Yo me encargaré de enseñarle geografía y aritmética, y tú puedes prepararlo en escritura y gramática. A mí me pone nervioso ver la mala letra de los niños y corregir los enredos que hacen con las palabras. ¿Busco los libros cuando compre las otras cosas? ¿Puedo ir esta tarde?
-Sí, aquí tienen la lista. Bab me la dio. Puedes ir si me prometes regresar temprano y te dejas curar el diente.
Al instante se ensombreció el rostro de Thorny, y expresó su descontento con un silbido tan agudo que sobresaltó a su hermana, la que se apresuró a agregar con tono persuasivo:
-No te hará daño, y cuanto más tiempo dejes pasar sin ir al dentista peor será.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
101
102
103
104
105
106
107
108
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-209
|