Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Bajo las Lilas (Louisa May Alcott)

Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.118

Indice General | Volver

Página 118 de 209


-Pero el perro negro no tenía cola... -comenzó a decir Thorny, quien deseaba ser convencido, pero aun conservaba muchas dudas.
Ben tembló como si le doliera en carne propia lo que iba a decir:
-Pueden haberle cortado la cola...
-¡Oh, no! ... ¡No habrán sido capaces de cometer tal villanía!.
-¿Como puede haber alguien tal malvado? -gritaron Bab y Betty al mismo tiempo, horrorizadas.
-Ustedes no saben lo que son capaces de hacer esos hombres para disimular un robo y poder usar luego los animales de los cuales se apoderan -explicó Ben olvidando que alguna vez también él había pensado recurrir a esos medios para ganarse la vida.
-¿No es tu perro, entonces?... ¡Lástima!... -lamentó el italiano-. Adiós, señorita. Gracias, señorita. ¡Buenos días, buenos días!... -Y cargando al hombro organillo y mono el hombre se preparo para partir.
La señorita Celia lo detuvo un momento, el tiempo necesario para darle su dirección y rogarle le hiciese saber si encontraba al pobre Sancho en alguno de sus viajes; porque los artistas ambulantes a menudo se cruzan por los caminos. Ben y Thorny caminaron con-el y lo acompañaron hasta la esquina de la escuela, pues querían obtener más informes acerca del perro negro y su dueño. Ninguno de los dos se resignaba a dejar de lado tan pronto ese asunto.
Esa misma tarde, Thorny escribió a un primo suyo que vivía en Nueva York y suministrándole todos los antecedentes del caso, le rogó tratara de dar caza al hombre y lo vigilase. Averiguara de quién era el perro y luego diera cuenta a la policía. Algo más tranquilo después de haber enviado la carta los niños se dedicaron a aguardar ansiosamente la respuesta. Pero cuando ésta llego por fin, poco hallaron en ella que pudiera servirles de pista. El primo Horacio había cumplido sus deberes como un perfecto caballero, pero sospechaba que su contestación no iba a darles ninguna luz. El dueño del perro lanudo era considerado un individuo sospechoso, pero había contado una historia que parecía verídica acerca de como había adquirido el perro a un desconocido, luego lo había exhibido con todo éxito hasta que le fue robado. No sabía nada más del animal y el hombre aseguraba que estaba muy apenado porque el perro era extraordinariamente inteligente.
"...Le he pedido a mi veterinario que lo busque, pero el opina que deben haberlo matado junto con otros perros.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-209  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados