Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.81
Indice General
|
Volver
Página 81 de 209
Por aquel extraordinario país debía cabalgar su padre montado en un bonito y blanco caballo alado, parecido al que viera en una lámina que tenía la señorita Celia.
En su habitación, Ben vivía momentos muy felices hojeando sus libros -muy pronto tuvo sus propios libros-, pero sus favoritos eran "Los Animales", de Hamerton y "Nuestros amigos mudos", ambos llenos de ilustraciones y anécdotas de las que gustan a los niños. Aún más felices eran aquellos momentos que dedicaba a los trabajos de la casa, y ayudaba a poner todas las cosas en orden. Pero lo que indudablemente prefería eran los paseos diarios que, siempre que el tiempo lo permitía, realizaba con la señorita Celia y Thorny, o bien sus solitarios viajes a la ciudad, que emprendía aún bajo una lluvia torrencial, ya que había que llevar o ir a buscar ciertas cartas que no admitían demora fuera cual fuese el estado del tiempo. Los vecinos se acostumbraron pronto a "las rarezas del muchacho", pero Ben sabía que llamaba la atención cuando a toda carrera bajaba por la calle principal-en tal forma que hacía gritar a los viejos y asomarse a la gente a las ventanas para verlo pasar. Al principio creían que era alguien que huía llevándose algo.
Lita disfrutaba tanto como él con esos juegos y aparentaba querer lanzarlo por encima de la cabeza, pues había aprendido a obedecer las indicaciones que el muchacho le hacía con la mano o el pie o con una palabra.
Estas hazañas hacían que los muchachos miraran a Ben Brown con gran admiración, y las niñas con tímida reverencia, a excepción de Bab, quien procuraba imitarlo en la primera oportunidad que se le presentaba para desesperación del pobre Jack, pues sólo en ese sufrido y paciente animal le era permitido montar. Por fortuna, ni ella ni Betty disponían de mucho tiempo para juegos, pues como las clases iban a terminar muy pronto todos estudiaban con ahínco, para poder gozar luego, sin preocupaciones, las largas vacaciones. De molo que las reuniones "bajo las lilas", como ellos las llamaban, fueron diferidas para más adelante, y los muchachos tuvieron que entretenerse solos, aunque siempre bajo la vigilancia y los consejos de la señorita Celia.
Mucho tiempo necesito Thorny para ordenar sus cosas, ya que únicamente contaba con la ayuda le Ben para vaciar sus valijas. Mientras trabajaba, éste no dejaba de admirar todas esas maravillas y tesoros que veía por primera vez.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-209
|