Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.59
Indice General
|
Volver
Página 59 de 209
-Y dejaremos nuestras cosas por acá para tenerlas siempre a mano.
-Yo seré su ayudante y estaré aquí todo el día. Creo que una de las cartas que traje era una recomendación del alcalde.
-Eso es, Ben -afirmó la señorita Celia, reapareciendo en ese momento-. Te aseguro que si no me hubiese decidido antes a tomarte a mi servicio lo habría hecho ahora.
El tono con que la señorita Celia pronunció las últimas palabras al mismo tiempo que apoyaba ambas manos sobre los hombros del niño hizo que éste levantara vivamente hacia ella el rostro que el orgullo había teñido de rubor.
-La mamá de las niñas debe también participar de la fiesta. Tomen algunas de estas cosas y lleven también la muñeca a pasar la noche con ustedes. Está tan dormida que da pena despertarla. Adiós. Hasta mañana, mis pequeñas vecinas -concluyó la señorita Celia despidiendo a las niñas con un beso.
-¿No viene Ben con nosotras? -preguntó Bab mientras Betty caminaba como enajenada llevando en brazos a su enorme y querida amiga, cuya cabeza se balanceaba sobre su hombro.
-Aún no. Tengo muchas cosas que arreglar con mi nuevo ayudante. Díganle a su mamá que Ben irá dentro de un rato.
Partieron las niñas con un plato lleno de dulces y cuando la señorita y el muchacho quedaron solos se sentaron ambos en la amplia escalinata. La señorita Celia sacó las cartas; una ligera sombra se extendió sobre su rostro, tan ligera como esa sombra que, al atardecer, cubre el campo envolviéndolo todo con un manto silencioso y quieto.p
-Ben, querido, tengo que decirte algo -comenzó ella lentamente.
Ben la escuchó con serenidad pensando que, desde que Melia muriera, nadie lo había llamado así.
-El alcalde ha tenido noticias de tu padre por intermedio de esta carta que le enviara el señor Smithers
-¡Hurrah!... ¡Por favor!... ¡Dígame en seguida!... ¿Dón. de está papá? -gritó el muchacho deseando apoderarse de la carta que la señorita Celia conservaba entre sus manos sin hacer ademán de ofrecérsela. Ella había bajado la cabeza y miraba a Sancho como si quisiera pedirle ayuda. -Fue en busca de los potros y los envió al este. Pero el no pudo regresar.
-Supongo que habrá seguido viaje... Recuerdo que dijo que iría hasta California y que cuando llegara me mandaría a buscar. Me gustaría ir allá.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
89
90
91
92
93
94
95
96
97
98
99
100
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-209
|