Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Bajo las Lilas (Louisa May Alcott)

Bajo las Lilas (Louisa May Alcott) - pág.38

Indice General | Volver

Página 38 de 209



Ben no pudo dejar de sonreír al recordar su primera aparición en aquel sitio e interesada tal vez por la sonrisa y las palabras, la dama preguntó amablemente:
-¿De quién hablas? ¿Bab y Betty son tus hermanas?
Olvidando por completo su intento de fuga, Ben comenzó a relatar su historia con todos los detalles y hablo de sus nuevos amigos animado por la expresión de bondad, las preguntas interesadas y la sonrisa de simpatía que lo acompañaron hasta el final de su relato. Al llegar a la esquina del colegio se detuvo y dijo extendiendo los brazos a modo de señales:
-Por allí se va a "Las lilas", y por este camino a la casa del alcalde.
-Ahora estoy muy apurada para visitar la vieja casa. Iré primero por aquí si tú tienes la amabilidad de llevarle mis saludos a la señora Moss y de comunicarle al alcalde que la señorita Celia almor- zará con él. No me despido de ti porque volveremos a vernos luego.
Con un movimiento de cabeza y una sonrisa la joven se alejó al galope y Ben ascendió la colina para llevar los mensajes, experimentando la sensación de que iba a suceder algo agradable, de modo que decidió postergar la fuga un tiempo, por lo menos.
La señorita Celia llego a la una en punto y Ben tuvo el placer de ayudar a Pat a llevar a Chevalita al establo. Luego de comer ligero su almuerzo se dedico a la ingrata tarea de apilar los leños con desusada energía; es que mientras lo hacía podía echar una mirada en dirección al comedor, donde, entre dos cabezas canas, pues eran tres los comensales, se veía una castaña y ensortijada. Como las -ventanas se hallaban abiertas no pudo de dejar de oír una que otra palabra y esa conversación escuchada a medias despertó su curiosidad. Los nombres de "Thorny", "Celia" y "George" eran repetidos con frecuencia y de vez en cuando se oía una alegre carcajada de la joven señora que sonaba a música en aquel sitio habitualmente tan silencioso.
Cuando el almuerzo concluyo, la furia del trabajo abandono a Ben, y desganadamente llevo de uno a otro lado la carretilla hasta que la invitada partió. Pero esta vez no tuvo ocasión de prestar ayuda porque Pat, que quería ganarse una propina, atendio con mucha diligencia a la yegua y a su ama hasta el momento de la partida.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-209  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados