Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La caza del Snark (Lewis Carroll)

La caza del Snark (Lewis Carroll) - pág.2

Indice General | Volver

Página 2 de 14


Ésta también me parece una buena ocasión para llamar la atención sobre otras palabras difíciles del poema. La Teoría de Humpty-Dumpty, la de dos significados metidos en una sola palabra como en un maletín, me parece una buena explicación para todas ellas.
Por ejemplo, tomemos las palabras "humeante" y "furioso". Imaginad que deseáis decir las dos palabras, pero no sabéis cuál pronunciar primero Si vuestros pensamientos se inclinan, aunque sea levemente, hacia "humeante", diréis "humeante-furioso"; si por un pelo, se inclinasen hacia "furioso", diríais "furioso-humeante": pero, si tuvieseis el extraño don de una mente en perfecto equilibrio, diríais "humioso".
Supongamos que cuando Pistol pronunció la famosa frase:
¿Bajo qué rey bellaco? Habla o muere!
el juez Shallow hubiera sabido con certeza que se trataba de William o de Richard, pero, al no saber cuál de los dos exactamente, no podría decir primero uno y luego otro. No podemos dudar que para evitar morir habría exclamado: "¡Rilchiam!"
ESPASMO I
EL DESEMBARCO
"¡Éste es lugar del snark!", gritó el capitán,
mientras desembarcaba con cuidado a su tripulación,
manteniendo a cada hombre por encima de las olas
con la ayuda de un dedo enredado en su pelo.

"¡Éste es lugar del snark! Lo he dicho dos veces:
eso alentará a la tripulación.
¡Este es lugar del snark! Lo he dicho tres veces:
lo que yo diga tres veces es verdad."

La tripulación estaba completa. Incluía un limpiabotas,
un fabricante de gorras y bonetes,
un abogado, para que mediase en las disputas,
y un tasador, para que evaluase sus bienes.

Un jugador de billar, muy habilidoso,
que podría haberse hecho de oro,
de no ser por que un banquero, que resultaba un empleado muy caro,
cuidaba el dinero de todos.

También había un castor, que paseaba por la cubierta,
o que se sentaba en la proa a hacer encajes,
y que (según el capitán) les había salvado muchas veces de naufragar,
aunque ningún marinero sabía cómo.

Había uno que era famoso por el número de cosas
que se había olvidado al subir al barco:
su paraguas, su reloj, todas sus joyas y anillos,
y la ropa que había comprado para el viaje.

Tenía cuarenta y dos cajas, empaquetadas con gran cuidado,


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 >>>


Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados