Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Mujercitas (Louisa May Alcott)

Mujercitas (Louisa May Alcott) - pág.47

Indice General | Volver

Página 47 de 198



-El médico, que viene a verle a usted, señorito -dijo la criada.
-Dispénseme un minuto. Tengo que ir a verlo -susurró Laurie.
-No se preocupe por mí. Aquí estoy tan contenta como unas castañuelas
-respondió Jo.
Se fue Laurie y su visitante se entretuvo a su manera. Estaba enfrente de un buen retrato del señor anciano, cuando la puerta volvió a abrirse, y, sin darse vuelta, dijo ella decididamente:
-Ahora estoy segura de que no le tendría miedo, porque sus ojos son benévolos aunque la boca sea algo severa, y parece una de esas personas firmes que siempre hacen lo que quieren. No es tan guapo como mi abuelo, pero me agrada.
- ¡Gracias, señorita! -respondió una voz ronca a sus espaldas.
Volvióse espantada, y se encontró frente a frente con el viejo señor Laurence. La pobre Jo enroje­ció hasta más no poder y su corazón empezó a latir a velocidad vertiginosa. Un deseo violento de esca­parse la invadió; pero significaba una cobardía las y muchachas se reirían de ella; decidió quedarse y salir del paso como pudiera. Otra mirada le mostró que los ojos vivaces que la miraban bajo las cejas espesas y grises eran aún más benévolos que en el retrato; en ellos había un guiño picaresco que aplacó en mucho su temor. La voz era aún más ronca que antes cuando el viejo señor dijo bruscamente, des­pués de una pausa terrible:
-¿Conque no me tiene miedo, eh?
-No mucho señor.
-¿Y no me ve usted tan guapo como su abuelo?
-No, señor, no tanto.
-¿Y hago siempre lo que quiero, no es así?
-Sólo dije que parecía.
-Pero, a pesar de eso, ¿le agrado?
-Así es, señor.
Las respuestas conformaron al viejo caballero; se rió un momento, le estrechó la mano, y, asiéndo­la de la barbilla, le examinó la cara, diciendo después con un movimiento de cabeza.
-Tiene usted el espíritu de su abuelo, aunque no se parece a él; era buen mozo, querida mía; pero, lo que vale más, era un hombre valiente y honrado, y me siento orgulloso de haber sido su amigo.
-Gracias, señor -dijo Jo, perdiendo después de esto toda su timidez.
-¿Qué ha estado usted haciendo con este muchacho mío? -fue la pregunta siguiente, hecha abrup­tamente.
-Solamente he tratado de ser buena vecina, señor -y Jo explicó el porqué de su visita.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-198  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados