Mujercitas (Louisa May Alcott) - pág.13
Indice General
|
Volver
Página 13 de 198
Es que he cambiado el frasquito por otro mayor y he dado todo mi dinero por él, porque trato de no ser egoísta como antes.
Al hablar así, mostraba Amy el bello frasco que reemplazaba al otro barato, y tan sincera y humilde parecía en su esfuerzo de olvidarse de sí misma, que Meg la abrazó y Jo la llamó un "prodigio", mientras Beth corría a la ventana en busca de su rosa más bella para adornar el magnífico frasco.
-¡Me daba vergüenza de mi regalo!, después de leer y hablar de ser buena esta mañana; así que corrí a la tienda para cambiarlo en cuanto me levanté; estoy muy contenta porque ahora mi regalo es el más bello.
Otro golpe de la puerta hizo que el cesto desapareciera debajo del sofá, y las chicas se acercaron a la mesa listas para su desayuno.
-¡Feliz Navidad, mamá! ¡Y que tengas muchísimas! Muchas gracias por los libros; hemos leído al-go y vamos a hacerlo todos los días -gritaron todas a coro.
-¡Feliz Navidad, hijas mías! Me alegro mucho de que hayan comenzado a leer inmediatamente, y espero que perseveren haciéndolo.
Pero antes de sentamos tengo algo que decir. No lejos de aquí hay una pobre mujer con un hijo recién nacido. En una cama se acurrucan seis niños para no helarse, porque no tienen ningún fuego. Allí no hay nada que comer, y el chico mayor vino para decirme que estaban sufriendo de hambre y frío. Hijas mías, ¿quieren darle su desayuno como regalo de Navidad?
Todas tenían más apetito que de ordinario, porque habían esperado cerca de una hora, y por un momento nadie habló, pero solo por un momento, porque Jo dijo impetuosamente:
-Me alegro mucho de que hayas venido antes de que hubiésemos comenzado.
-¿Puedo ir para ayudar a llevar las cosas a los pobrecitos? -preguntó Beth, ansiosamente.
-Yo llevaré la crema y los panecillos -añadió Amy, renunciando valerosamente a lo que más le gustaba.
Meg estaba ya cubriendo los pastelillos y amontonando el pan en un plato grande.
-Pensé que lo harían -dijo la señora March, sonriendo satisfecha -. Todas pueden ir conmigo para ayudar; cuando volvamos, desayunaremos con pan y leche, y en la comida lo compensaremos.
Pronto estuvieron todas listas y salieron. Felizmente era temprano y fueron por calles apartadas; así que poca gente las vio y nadie se rió de la curiosa compañía.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-198
|