Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Un hueco en la pared (Louisa May Alcott)

 

Un hueco en la pared (Louisa May Alcott) - pág.11

Indice General | Volver

Página 11 de 21


La vieja Nanna, más cuidadosa, fue a ver a los nuevos vecinos, y enseguida quedó desarmada por el infortunio del niño y los modales amables de su madre. Llevó todas las cortinas de la casa para que las arreglara la -señora Morris, y en un inglés agradable y entrecortado elogió la galería y biblioteca de Johnny, prometiendo traer algún día a Fay para que las viera.
Mientras tanto, los pequeños conversaban animadamente todos los días y se intercambiaban toda clase de objetos. Flores, frutas, libros y bombones mantenían a Johnny en pleno éxtasis, y le inspiraban tan brillantes inventos, que la Princesa nunca sabía qué agradable sorpresa esperar. Cometas asombrosas volaban por encima del muro; globos de papel de seda explotaban sobre los canteros de flores. Todas las aves del aire parecían habitar aquella calleja, pues el muchacho silbaba y trinaba hasta enronquecer porque a ella le gustaba. El último de los centavos que ahorraba hacía tiempo salió de su alcancía de lata a fin de comprar pa peles e ilustraciones para los vistosos libritos que componía para ella. Su lado de la pared quedó devastado para poder adornar el de ella y, como la última ofrenda que podría ofrecer su corazón agradecido, pasó por la abertura al sapo, para que éste pudiera vivir entre los lirios y comerse las moscas que zumbaban alrededor de Su Alteza cuando venía a impartir órdenes a sus devotos súbditos.
Ella siempre lo llamaba Giovanni, nombre que consideraba más bonito que el de John, y nunca se fatigaba de contar cuentos, formular preguntas y hacer planes. Entre éstos, el favorito se relacionaba con lo que harían cuando Johnny fuera a visitarla, tal como ella había prometido para cuando su padre no estuviera demasiado ocupado para permitirles aprovechar las maravillas de su estudio. Es que Fay, verdadera hija de artista, consideraba que no existía nada tan bello como un cuadro. Johnny, que pensaba lo mismo, soñaba con el día feliz en que iría a ver las maravillas tan bien descriptas por su amiguita.
-Creo que será mañana, porque papá tendrá pronto un ataque de pereza. Entonces siempre juega conmigo y me deja revolver donde quiero,. mientras él sale a fumar en el jardín. Así que prepárate, y si él dice que puedes venir, te avisaré temprano para que te des prisa.
El oído bien dispuesto de Johnny recibió tan agradables observaciones, dos semanas después de iniciada aquella relación.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados