Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Hombrecitos (Louisa May Alcott)

Hombrecitos (Louisa May Alcott) - pág.48

Indice General | Volver

Página 48 de 174



Si Dan experimentaba reconocimiento hacia sus protectores, no lo exteriorizaba, limitándose a tomar lo que se lo ofrecía, sin dar las gracias. Era ignorante, pero tenía gran disposición para aprender cuando quería; mirada escudriñadora; lengua desvergonzada; rudos modales y carácter altanero a veces y a veces taciturno. Era muy diestro en toda clase de juegos. Con las personas mayores era silencioso y grosero, y sólo de vez en cuando aparecía sociable ante los muchachos. Estos no simpatizaban con él, pero le admiraban por valiente, por fuerte y por audaz; en cierta ocasión derribó fácilmente al grandullón Franz. Papá Bhaer observaba y estudiaba al "niño salvaje", y solía reflexionar: "Quiero esperar que el ensayo nos dará buen resultado, pero temo que nos cueste mucho".
La tía Jo, domesticando a Dan, se desesperaba seis u ocho veces por día, procurando disimular su impaciencia y afirmando siempre que en el muchacho había algo bueno.
Era más cariñoso con los animales que con las personas; le gustaba vagar por el bosque, y, cosa extraña, manifestaba cariño apasionado por Teddy. ¿A qué obedecía esto?... Nadie lo pudo averiguar, pero lo cierto era que siempre estaba dispuesto a jugar con el "bebé", que lo entretenía a las mil maravillas y que el chiquitín se entusiasmaba y no quería estar más que con el salvajito, al cual llamaba "mi Danny". Teddy era la única persona a la cual demostraba afecto Dan, aun cuando sólo lo demostraba en los momentos en que se hallaban solos. Pero los ojos de una madre lo ven todo, y el corazón materno sabe adivinar quién ama a sus hijos. Tía Jo, cuando descubrió el flaco de Dan, se esforzó por agrandar la brecha, para conseguir la conquista.
Mas un acontecimiento inesperado y alarmante destruyó todos los planes y desterró de Plumfield al niño salvaje.
Tommy, Nat y Medio-Brooke comenzaron protegiendo a Dan, al verlo objeto del desprecio de los demás muchachos; pero muy pronto sintieron que existía cierta fascinación por el niño malo y le admiraron más y más, cada cual por diferente razón. Tommy lo admiraba por diestro y valeroso; Nat quería pagar su deuda de antiguo afecto, y Medio-Brooke lo consideraba como viviente libro de historia, pues el salvajito siempre estaba dispuesto a referir algunas de sus muchas e interesantes aventuras. A Dan le gustaba la predilección de los tres niños que le eran más simpáticos, y se esforzaba por hacerse agradable.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-174  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados