Buenas esposas (Louisa May Alcott) - pág.14
Indice General
|
Volver
Página 14 de 414
por los manteles de damasco.
-Lo que soy yo, no tengo un solo bol para la fruta,
pero este ajuar, según Ana, me durará por el resto
de mis días.
-Ahí viene «Don Descubrimiento» .anunció Jo
desde abajo; y todas bajaron a saludar a Laurie, cuyas
visitas semanales eran un acontecimiento importante
en sus sencillas vidas.
Un fornido muchacho alto, de hombros anchos,
pelo cortado al rape, una palangana de fieltro por
sombrero y saco muy suelto venía por el camino a
gran velocidad, saltaba el cerco sin pararse a abrir la
verja, y se dirigía derecho a la señora de March con
ambas manos extendidas y un cordial saludo:
-¡Aquí estoy, madre! ¡Todo bien!
La última frase correspondía a la mirada que le
había dirigido la señora, mirada bondadosa e inquisitiva,
que los hermosos ojos del muchacho enfrentaron
con tanta franqueza que la pequeña ceremonia
terminó, como de costumbre, con un beso maternal.
-Para la señora de Brooke, con las felicitaciones
del fabricante. ¡Dios te bendiga, Beth querida! ¡Qué
18
espectáculo reconfortante eres, Jo! Amy, te estás poniendo
demasiado bonita para una sola persona.
Mientras hablaba, Laurie entregaba un paquete a
Meg, tiraba del moño del pelo de Beth, fijaba la vista
en el delantal de Jo y caía en burlona actitud de éxtasis
ante Amy. Luego estrechó la mano a todo el mundo
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-414
|