Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cyrano de Bergerac (Historia cómica de los Estados e Imperios del Sol)

Cyrano de Bergerac (Historia cómica de los Estados e Imperios del Sol) - pág.124

Indice General | Volver

Página 124 de 156


antes, y reparé entonces que en todo imitaba mi porte, mis gestos, mi
aspecto, de modo que disponía todos sus miembros y adoptaba todos los
gestos de su rostro amoldándolos a los míos, y ello con tanta exactitud
que mi sombra en relieve no se me hubiera parecido más. «Veo -continuó él-
que estáis impaciente por saber por qué yo imito todo vuestro ser y voy a
daros la explicación. Sabed, pues, que para mejor conocer vuestro interior
yo dispongo todas las partes de mi cuerpo con un orden parecido al
vuestro; pues estando en todas mis partes constituido como vos, yo excito
en mí, merced a esta disposición de la materia, los mismos pensamientos
que produce en vos esta misma disposición material.
»No juzgaréis esto imposible si alguna vez habéis observado que los
gemelos que se parecen tienen ordinariamente el espíritu, las pasiones y
la voluntad muy semejantes; y esto es tan cierto que en París ha habido
dos gemelos que siempre han tenido las mismas enfermedades y la misma
salud. Se han casado, sin conocer sus propósitos, el mismo día y a la
misma hora; se han escrito recíprocamente cartas cuyas palabras, espíritu
y construcción eran idénticos, y, finalmente, han compuesto sobre el mismo
asunto un idéntico verso con los mismos puntos, el mismo giro y el mismo
ritmo. Pues bien; ¿no comprendéis cuán imposible era que teniendo la
constitución de su cuerpo tan semejante en todas sus circunstancias no
obrasen de una manera igual, lo mismo que dos instrumentos iguales y
tocados del mismo modo producen una armonía idéntica? Pues por la misma
razón, conformando mi cuerpo de modo completamente igual al vuestro, hasta
convertirme, por decirlo así, en vuestro gemelo, es imposible que un mismo
movimiento de la materia no nos cause a los dos el mismo movimiento del
espíritu».
Después de esto prosiguió imitándome y continuó hablando de esta


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-156  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados