El médico a palos (Moliere) - pág.6
Indice General
|
Volver
Página 6 de 30
Gin.
Pues apartémonos, que ya llega(17).
ESCENA. IV.
Ginés, Lucas, Bartolo(18).
Bart.
En el alcázar de Venus,
junto al Dios de los planetas,
en la gran Constantinopla,
allá en la casa de Meca:
donde el gran Sultán Baxá,
imperio de tantas fuerzas,
aquel alcorán que todos
le pagan tributo en perlas:
Rey de setenta y tres Reyes,
de siete imperios(19).
De siete imperios cabeza,
este tal tiene una hija
que es del imperio heredera(20).
Arre allá, diablo. ¿Que buscará este animal? Lo primero esconderé la bota... ¡Calle! Otro zángano. ¿Que demonios es esto? en todo caso la guardaremos y la arroparemos, porque no tienen cara de hacer cosa buena.
Gin.
¿Es usted un caballero que se llama el señor D. Bartolo?
Bart.
¿Y que?
Gin.
¿Que si se llama usted D. Bartolo?
Bart.
No, y sí: conforme lo que ustedes quieran.
Gin.
Queremos hacerle a usted cuantos obsequios sean posibles.
Bart.
Si así es, yo me(21) llamo D. Bartolo.
Luc.
Pues con toda cortesía...
Gin.
Y con la mayor reverencia...
Luc.
Con todo cariño, suavidad y dulzura...
Gin.
Y con todo respeto, y con la veneración más humilde...
Bart.
Parecen(22) Arlequines, que todo se les vuelve cortesías y movimientos.
Gin.
Pues, señor, venimos a implorar su auxilio de usted, para una cosa muy importante.
Bart.
¿Y que pretenden ustedes? Vamos que si es cosa que depende de mí, haré lo que pueda.
Gin.
Favor que usted nos hace... Pero, cúbrase usted, que el sol le incomodará.
Luc.
Vaya, señor, cúbrase usted.
Bart.
Vaya, señor, ya estoy cubierto...(23) ¿Y ahora?
Gin.
No extrañe usted que vengamos en su busca. Los hombres eminentes siempre son buscados y solicitados, y como nosotros nos hallamos noticiosos del sobresaliente talento de usted, y de su:::
Bart.
Es verdad: como que soy el hombre que se conoce para cortar leña.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
>>>
|