El enfermo imaginario (Moliere) - pág.45
Indice General
|
Volver
Página 45 de 57
(Sale.)
ESCENA VI
ARGAN y BERALDO
ARGAN. -¡Ay, Dios mío, estoy muerto! ... ¡Me has matado, hermano!
BERALDO. -¿Por qué?
ARGAN. -¡No puedo más! ¡Ya siento la venganza de la medicina!
BERALDO. -Tú estás loco, y, por muchas razones, no quisiera que te vieran de este modo. Tranquilízate un poco, te lo ruego; vuelve en ti y no te dejes llevar de la imaginación
ARGAN. -¡Ya has oído con qué horribles enfermedades me ame
naza!
BERALDO. -¡Qué inocente eres!
ARGAN. -Dice que antes de cuatro días ya no tendré cura.
BERALDO. -Y ¿qué importa que lo diga? ¿Es un oráculo quien te ha hablado? Cualquiera que te escuche creerá que Purgon tiene en sus manos el hilo de tu vida, y que con un poder sobrenatural te la puede alargar o acortar a su antojo. Recapacita en que tu vida está en ti mismo, y en que las amenazas de Purgon son tan inútiles como sus medicinas. Se te presenta una magnífica coyuntura para librarte de los médicos, y sí has nacido con tan contrario sino que no puedes pasarte sin ellos, te será fácil encontrar otro con el cual corras menos peligro.
ARGAN. - Es que éste, conocía perfectamente mi temperamento y la manera de conducírmelo.
BERALDO. -Habrá que convencerse de que eres un maniático que lo ve todo de un modo extravagante.
ESCENA VII
ANTONIA, ARGAN y BERALDO
ANTONIA. -Señor, hay ahí un médico que desea veros.
ARGAN. ¿Quién es ese médico?
ANTONIA. El médico de la medicina.
ARGAN. -Te pregunto quién es.
ANTONIA. -No lo conozco; pero se me parece a mí como se parecen dos gotas de agua. Si no estuviera tan segura de la honradez de mi madre, creería que es un hermanito con el que me ha obsequiado después de la muerte de mi padre.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-57
|