El enfermo imaginario (Moliere) - pág.14
Indice General
|
Volver
Página 14 de 57
Podéis también contraer un número considerable de deudas y atenciones, no sospechosas, en favor de unos fingidos acreedores, que darán sus nombres por complacer a vuestra esposa, y a la cual harán entrega de un documento privado declarando este extremo. Podéis, por último, entregarle en vida cantidades en metálico o en valores al portador.
BELISA. -Dios mío, no te atormentes por esto. Si tú llegaras a faltarme, hijo mío, yo no podría seguir en el mundo.
ARGAN. -¡Vida mía!
BELISA. -Sí, querido; si tengo la desgracia de perderte...
ARGAN. -¡Querida esposa!
BELISA. -La vida no tendrá ya para mí ningún interés.
ARGAN. -¡Amor mío!
BELISA. -Seguiría tus pasos para hacerte ver toda mi ternura.
ARGAN. -¡Me partes el corazón, chacha mía! ... ¡Cálmate, te lo suplico!
EL NOTARIO. -Vuestras lágrimas son extemporáneas; no hemos llegado aún a esos extremos.
ARGAN. -Si notario, mi mayor pesadumbre será el no haber tenido un hijo tuyo. Purgon me ofreció que él me haría tener uno.
EL NOTARIO. -Aún pudiera ocurrir.
ARGAN. -Es preciso hacer ese testamento, amor mío, en la forma que nos ha indicado el señor; pero, por precaución, quiero entregarte veinte mil francos en oro, que tengo escondidos en mi alcoba, y dos letras aceptadas, una por Damon y otra por Gerante.
BELISA. -No, no; no tomaré nada... ¿Cuánto dices que tienes en la alcoba?
ARGAN. -Veinte mil francos, amor mío.
BELISA. -No hablemos de intereses, te lo ruego ... Y ¿ de cuánto son las letras?
ARGAN. -Una de cuatro mil francos y otra de seis mil.
BELISA. -Todos los bienes de este mundo no valen lo que tú.
EL NOTARIO. -¿Procedemos a redactar el testamento?A ARGAN. -Sí, señor. Pero mejor será que nos vayamos a mi des
pacho. ¿Quieres ayudarme, amor mío?
BELISA. -Vamos, hijito.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-57
|